Cómo cambió la moda femenina entre 1926 y 2026
Qué tienen en común y en qué se diferencian moda y estilos de 1926 y 2026. Un video te muestra en detalle cómo era hace 100 años.
En 1926, las mujeres rompieron con los corsés y con las normas rígidas; y hoy en 2026 cuestionan la producción y el consumo. Aunque separadas por 100 años, ambas épocas comparten un mismo impulso: usar la moda como expresión de libertad y cambio social.
La moda en Gran Bretaña en 1926, año en que nació la ex reina Isabel II. Foto: dailymail.co.uk
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1926: silueta recta y liberación del cuerpo
La moda femenina de 1926 estuvo marcada por la silueta andrógina y funcional. Los vestidos rectos, sin cintura marcada, acortaron largos y liberaron el cuerpo del corsé. El estilo flapper simbolizó independencia, modernidad y movimiento, acompañado por telas livianas y prendas pensadas para bailar, trabajar y salir.
En 1926 dominaron el negro, los tonos neutros y los brillos nocturnos, con sedas, chiffon y tweed. En 2026 conviven paletas infinitas, desde monocromos minimalistas hasta explosiones de color, con materiales reciclados, textiles inteligentes y fibras sustentables que responden a nuevas demandas ambientales.
De la silueta flapper de 1926 a la moda inclusiva y genderless de 2026, los 100 años de cambios muestra cómo la ropa acompañó la búsqueda de libertad, identidad y comodidad de las mujeres.
Coco Chanel vs las marcas del presente
En 1926, Coco Chanel revolucionó la moda al introducir el jersey, el traje sastre femenino y el little black dress como símbolo de elegancia accesible, que democratizó la elegancia y rompió con la idea del negro como color exclusivo del luto. En 2026, el protagonismo se reparte entre grandes marcas y diseñadores independientes que apuestan por moda circular, producción ética y prendas versátiles adaptables a distintos cuerpos y edades.
El conocido pequeño vestido negro de Cocó Chanel es de 1926. Foto: wixstatic.com
El maquillaje de 1926 era gráfico y marcado, influenciado por el cine mudo: ojos oscuros, labios intensos y piel pálida. En 2026, la belleza es flexible y personal: desde looks naturales hasta estéticas extremas, con énfasis en el cuidado de la piel y la diversidad de rasgos.
2026: comodidad, diversidad y rupturas
Si en 1926 la moda femenina fue una herramienta de emancipación frente al pasado, en 2026 es un lenguaje para cuestionar identidades, consumos y futuros posibles. Un siglo después, vestirse sigue siendo una forma de decir quiénes somos y hacia dónde vamos.
En 2026, la moda femenina prioriza la comodidad absoluta y la identidad personal. Prendas oversize, diseños genderless, tejidos tecnológicos y ropa deportiva elevada al uso cotidiano reflejan una época que valora la inclusión, la sostenibilidad y la autoexpresión por sobre las reglas tradicionales.
Vestirse, ayer y hoy, sigue siendo una forma de decir quiénes somos y hacia dónde vamos.




