Aseguran que las velas aromáticas pueden afectar tu salud: por qué
Especialistas advierten que algunos productos cotidianos del hogar, como las velas aromáticas, pueden influir en la calidad del aire interior.
Si te gustan las velas aromáticas, tenés que leer esta nota.
CanvaLas velas aromáticas suelen asociarse con momentos de relajación, ambientes acogedores o rituales de bienestar. Sin embargo, especialistas en salud ambiental advierten que su uso frecuente podría tener efectos en la calidad del aire dentro del hogar.
Durante el X Congreso Internacional de Medicina Ambiental, realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, distintos expertos analizaron cómo ciertos elementos cotidianos presentes en las viviendas pueden impactar en la salud.
Entre ellos se encuentran factores que muchas veces pasan desapercibidos, como el moho, los productos químicos domésticos y las velas aromáticas, que al ser utilizados en espacios cerrados pueden contribuir a la acumulación de contaminantes en el aire interior.
La calidad del aire dentro del hogar
Según explicó la presidenta de la Fundación Alborada, la doctora Pilar Muñoz-Calero, una parte importante de las exposiciones a contaminantes ocurre dentro de los espacios donde las personas pasan la mayor parte de su tiempo, como las casas o los lugares de trabajo.
En estos ambientes pueden concentrarse diferentes agentes que afectan al organismo, entre ellos compuestos químicos liberados por productos de uso cotidiano, microorganismos asociados a la humedad o incluso radiaciones provenientes de dispositivos electrónicos.
“La exposición prolongada a ciertos contaminantes del ambiente interior puede generar diferentes efectos en el organismo”, señalan los especialistas que participaron en el encuentro.
Moho y toxinas invisibles
Uno de los factores analizados durante el congreso fue la presencia de moho y micotoxinas, microorganismos que pueden aparecer tanto en alimentos como en edificios con problemas de humedad o daños causados por filtraciones de agua.
Estos agentes pueden desarrollarse en paredes, techos o estructuras deterioradas y liberar sustancias que afectan la calidad del aire.
Los especialistas advierten que, en algunos países, una gran cantidad de edificios presenta condiciones que favorecen la aparición de estos microorganismos, lo que convierte al moho en un problema ambiental frecuente en espacios cerrados.
La exposición a estas toxinas puede generar procesos inflamatorios persistentes en algunas personas, además de síntomas que muchas veces son difíciles de identificar o diagnosticar.
Velas aromáticas y contaminación del aire interior
Otro de los elementos que despertó interés durante el congreso fue el impacto que pueden tener las velas aromáticas cuando se utilizan en ambientes cerrados.
Aunque suelen asociarse con una experiencia agradable, su combustión libera diferentes sustancias en el aire.
Los expertos señalaron que encender velas durante períodos prolongados puede aumentar la presencia de ciertos gases en interiores, como el dióxido de nitrógeno, que en algunos casos puede acercarse a los niveles máximos recomendados por organismos internacionales de salud.
Este fenómeno ocurre porque, al quemarse, las velas producen partículas y gases que se acumulan en el ambiente, especialmente en espacios poco ventilados.
No todas las personas reaccionan igual
Los especialistas también destacaron que la respuesta del organismo frente a estos contaminantes no es la misma para toda la población.
Algunas personas tienen mayor capacidad para eliminar determinadas toxinas, mientras que otras pueden ser más sensibles a su acumulación.
Se estima que un porcentaje de la población podría tener mayor dificultad para procesar estos compuestos, lo que aumenta el riesgo de desarrollar síntomas relacionados con la exposición ambiental.
Cómo reducir riesgos en el hogar
Ante este escenario, los especialistas recomiendan adoptar medidas simples para mejorar la calidad del aire en los hogares.
Entre ellas se encuentran ventilar los ambientes con frecuencia, evitar el uso excesivo de productos que generen humo o fragancias artificiales y controlar posibles problemas de humedad que puedan favorecer la aparición de moho.
En el caso de las velas aromáticas, el consejo principal es utilizarlas con moderación y asegurarse de que el ambiente esté bien ventilado.
Aunque encender una vela ocasionalmente no representa un riesgo significativo, los expertos coinciden en que la calidad del aire interior es un factor clave para el bienestar y la salud, especialmente en espacios donde se pasa gran parte del día.