Arquitectura: el edificio japonés donde la naturaleza juega como Messi
El ACROS Fukuoka muestra cómo la naturaleza lidera la arquitectura, igual que Messi eleva un equipo sin buscar ser protagonista.
El ACROS Fukuoka del arquitecto argentino Emilio Ambasz demuestra que en la arquitectura la naturaleza también puede llevar la camiseta 10..
inarquia.esInaugurado en 1995, el ACROS Fukuoka, diseñado por el arquitecto argentino Emilio Ambasz revolucionó la arquitectura sostenible con una enorme montaña verde integrada al edificio. Treinta años después sigue siendo una obra referente mundial y una inspiración para quienes buscan ciudades más naturales y humanas.
Un ícono de la arquitectura verde
Su imagen es inconfundible. Mientras una de sus fachadas mira hacia la ciudad con líneas contemporáneas, la otra se convierte en una gran montaña escalonada cubierta por árboles, arbustos y plantas que ascienden hasta la terraza superior.
Una idea sencilla que marcó una diferencia
El terreno elegido para construir el edificio ocupaba uno de los pocos espacios verdes del centro urbano. En lugar de resignarse a perderlo, el proyecto propuso una solución innovadora: devolver esa superficie en forma de jardines escalonados.
Hoy, sus quince terrazas albergan más de 35.000 plantas pertenecientes a cientos de especies. Además de embellecer el paisaje, ayudan a disminuir la temperatura, favorecen la biodiversidad y mejoran el confort ambiental.
La virtud que comparte con Messi
A veces, como ocurre con Messi, la diferencia nace de una idea simple ejecutada con inteligencia. Y el ACROS Fukuoka transmite una idea parecida: el edificio no busca imponerse sobre el paisaje, sino integrarlo. La vegetación deja de ser un adorno y pasa a cumplir un papel central, beneficiando tanto a la arquitectura como a las personas que utilizan el espacio.
Y su filosofía puede aplicarse en cualquier vivienda: incorporar árboles, cubiertas vegetales, terrazas con plantas o muros verdes ayuda a reducir el calor, mejorar la calidad del aire y crear espacios mucho más agradables para vivir.
FUENTE: Revista Shinkenchiku - Proyecto: ACROS Fukuoka - Arquitecto: Emilio Ambasz.