Ángela Torres deslumbró con look encorsetado
Ángela Torres presentó No me olvides con una estética que tuvo todo el romanticismo y la actitud. ¡Mirá!
Ángela Torres está atravesando uno de esos momentos bisagra que todo artista sueña vivir: la presentación en vivo de un disco propio, frente a un teatro colmado y con una identidad estética tan clara como potente. En el Teatro Coliseo, la cantante celebró el presente de No me olvides, el álbum que la llevó a cumplir uno de sus grandes sueños.
Los looks, pensados y desarrollados por un equipo creativo compuesto por la vestuarista Anita Noseda, los maquilladores Guada Cecile y Lucas Obredor y el peluquero Mauro De Brito, respondieron a una consigna precisa de vestidos encorsetados.
El primer impacto visual llegó con un corset rosa viejo, de lazos cruzados en el frente, el cual se combinó con una minifalda blanca de varias capas translúcidas. El estilismo se completó con medias largas al tono y delicados zapatos de ballet. Los accesorios terminaron de definir ese primer look, con una gargantilla con cristales lilas que sumó un brillo sutil, mientras que el maquillaje acompañó con sombras en la misma gama cromática.
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Como toque final, Ángela agregó unos anteojos de sol marrones translúcidos, un elemento inesperado que le dio toda la actitud y un aire contemporáneo a la silueta de inspiración romántica.
Lejos de repetirse, el segundo cambio de vestuario profundizó la narrativa visual. La artista apostó por otro vestido encorsetado, esta vez en satén celeste, con un escote off shoulders que dejaba los hombros al descubierto. La falda irregular, compuesta por varias capas, generó un juego dinámico con las luces del escenario, mientras que una abertura en el frente, a la altura del torso, se destacó por las tiras cruzadas.
Una vez más, los anteojos de sol dijeron presente, aunque en una versión distinta, siendo esta vez negros y de formato envolvente. A ellos se sumaron mitones de cuero negros, un detalle que tensó la estética romántica hacia un costado más fuerte.