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Repará ese enchufe suelto de una vez: rápido, fácil y sin gastar plata

Paso a paso para que lo hagas vos sin romper nada, sin correr riesgos y sin esperar a nadie.

Hay cosas que siempre se posponen. Como ese enchufe flojo que hace que el cargador del celu se te caiga cada vez que lo tocás. O ese tomacorriente que se mueve como si estuviera colgado de un hilo, pero que igual seguís usando con una mezcla de resignación y miedo. Bueno, llegó el momento de decirle basta, y sin tener que llamar a un electricista.

Este es un tip simple, seguro y casero para ajustar enchufes que están sueltos en la pared sin hacer lío ni correr riesgos innecesarios. Lo primero y fundamental es cortar la luz. Básico pero vital. Bajás la térmica general de tu casa y te asegurás de que no haya corriente.

Después, con un destornillador común sacás la tapa del enchufe. Vas a ver que, generalmente, el problema no está en los cables (que ni tocás), sino en los tornillitos que sujetan la caja del enchufe a la pared o al cajetín plástico. Si están flojos, todo baila. Si los ajustás bien, el enchufe queda firme como un roble. Y si los tornillos están pasados o gastados, los cambiás por unos nuevos del mismo tamaño.

Una vez que los ajustaste, volvés a poner la tapa, subís la térmica y ¡listo! Enchufe firme, seguro y funcional. En menos de diez minutos y sin esperar a que alguien más lo haga. Este consejo también sirve para esos enchufes que hacen contacto raro o que parecen vivir al borde del cortocircuito. Un enchufe flojo puede ser molesto, pero también peligroso, así que es mejor actuar rápido y bien.