Presenta:

El pueblo de mar de Buenos Aires donde la inseguridad no existe

Esta comarca se encuentra a solo 60 kilómetros de Miramar y ofrece paz y hermosos paisajes.
Sus playas son elegidas por los turistas para relajarse. Foto: Turismo Miramar
Sus playas son elegidas por los turistas para relajarse. Foto: Turismo Miramar

Los pueblos argentinos en los últimos años se han convertido en las estrellas del turismo. Los viajeros en busca de tranquilidad, paisajes naturales y destinos con poco tránsito, gente y ruidos, cada vez se inclinan más a recorrer aldeas de pocos habitantes, pero con muchos atractivos turísticos para explorar.

Al sur del Partido de General, a 60 kilómetros de Miramar, se ubica Centinela del Mar, un pueblo costero que es ideal para visitar en una escapada de fin de semana. Sus playas prácticamente vírgenes, solitarias y alejadas del ruido de las ciudades, poseen todas las características para disfrutar de un particular entorno en contacto pleno con la naturaleza.

Desde la costa se pueden ver hermosos amaneceres. Foto: miramar.tur.ar

Por su valor paisajístico y la posibilidad de explotar el lugar de manera eco-turística, se encuentra en proceso de convertirse en una reserva natural. Aquí los ecosistemas litorales son de alta relevancia biológica y preservan comunidades faunísticas y florísticas autóctonas de la costa pampeana austral, incluyendo especies endémicas como la Lagartija de las Dunas (declarada Monumento Natural de la Provincia de Buenos Aires en el marco de la Ley 10.907).

Una de las edificaciones más populares del lugar, un viaje vagón de tren restaurado. Foto:miramar.tur.ar

Además, este proyecto garantizaría la protección de los restos fósiles que allí se encuentran y que son de gran importancia para comprender el pasado y la evolución de las especies de la región. Siguiendo esta línea, en la vieja escuela primaria 16 “Alfonsina Storni”, la cual cerró por falta de alumnos, funcionará una estación científica, proyecto que encabeza el municipio junto a la Fundación Azara, ya que se trata de un sitio paleontológico y arqueológico por excelencia, elegido por reconocidos investigadores.

Centinela del Mar cuenta con un pequeño parador, “La Lagartija”, que recibe a los visitantes en lo que era la vieja usina. Allí sus propietarios ofrecen bebidas y gastronomía al paso, junto a un pequeño alojamiento para quienes desean pasar la noche.

Los visitantes también pueden observar un pequeño espacio donde se exhiben objetos y fotografías de pueblos originarios de la zona, entre ellos se destaca la comunidad Tehuelche.

La pequeña capilla del pueblo. Foto: miramar.tur.ar

En el pueblo se puede conocer una pequeña capilla y un viejo hotel que funcionó aproximadamente hasta finales de la década del ’80. Además, como parte del paisaje edilicio, se destacan una serie de casas de veraneo, entre ellas un pintoresco y restaurado vagón de tren.

Para llegar hasta Centinela del Mar se puede tomar la Ruta 77, luego la 88 hasta el acceso donde se divisa un pequeño silo, a pocos kilómetros del límite con el Partido de Lobería. Luego se toma hacia la izquierda un camino de tosca y tras unos 15 kilómetros se llega al destino.

Otra opción es ir desde la villa balnearia de Mar del Sud, por un trayecto de tierra con una extensión de 35 kilómetros.