Sociales y vinitos: la galería de fotos de una salida diferente
Para los que buscan planes diferentes en Mendoza, las degustaciones están ganando terreno como una opción que va más allá de la clásica salida a cenar. Se trata de una tendencia con una experiencia única que combina buenos vinos, ambiente íntimo y una charla para aprender más sobre lo que se bebe.
No solo los turistas buscan planes diferentes en Mendoza, que escapen a la ya clásica visita a la bodega; sino que los mendocinos también quieren hacer cosas nuevas... y aunque parezca raro, no muchos ha participado de degustaciones descontracturadas y divertidas.
Es así que muchos espacios en zonas como el centro, la Quinta sección de Ciudad o el Barrio Bombal ahora ofrecen este tipo de propuesta y con un plus: mucho más baratas. La movida es la siguiente: en la mañana y la tarde, muchos locales que funcionan como cafecitos con onda se transforman y dan paso a degustaciones de vinos acompañadas de ricos tapeos.
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MDZ pasó por una de ellas, en el Bombal, y los asistentes que reservaron para la degustación se encontraron con una sorpresa desde el primer momento, pues tras ingresar al café, tuvieron que descender por una escalera que los llevó a un espacio casi oculto, un rincón que parecía secreto dentro del lugar. Al llegar, las luces bajas y cálidas creaban una atmósfera envolvente, mientras las paredes, repletas de copas y botellas de vino, adelantaban lo que sería una noche especial.
En este salón exclusivo, además de disfrutar de los distintos varietales seleccionados, los participantes recibieron una charla para conocer más sobre las características, maridajes y particularidades de cada etiqueta. La propuesta va más allá de simplemente probar vinos, sino que se trata de una experiencia completa que permite descubrir, aprender y compartir entre amantes del buen beber.
"Las degustaciones están marcando una nueva tendencia en la ciudad; planes diferentes para salir de la rutina, sin necesidad de ir a una bodega ni hacer un viaje largo. Es una opción ideal para quienes buscan experiencias sensoriales y culturales en un entorno relajado y acogedor", expresó una de las presentes.
Mendoza toda es tierra de vinos, y esta propuesta demuestra que no hace falta irse lejos para vivir una noche distinta, donde la combinación de buena bebida, compañía agradable y un ambiente cuidadosamente diseñado hacen de la degustación una experiencia inolvidable.