Olvidate de la típica pasta: probá esta versión con ricotta y pistachos
Una opción liviana, sin crema pero ultra cremosa, con el toque especial de los pistachos y la intensidad cítrica del limón.
Cuando pensamos en recetas de pasta, solemos imaginarnos las clásicas opciones con tomate, crema o pesto, pero hoy te traigo una alternativa fuera de lo común. La pasta al limón con pistachos y ricotta, es perfecta para quienes buscan algo fresco, cremoso e incluso con un toque crocante.
Esta receta se prepara en menos de 20 minutos y combina la acidez del limón con la suavidad de la ricotta y el crujiente de los pistachos.
Ingredientes (para 2 porciones):
- 200 g de pasta (tagliatelle, fettuccine o la que prefieras)
- 100 g de ricotta fresca
- 1 limón (ralladura y jugo)
- 2 cucharadas de pistachos picados
- 2 cucharadas de queso parmesano rallado
- 1 diente de ajo picado
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta negra al gusto
Paso a paso
- Cocinar la pasta: Poné a hervir abundante agua con sal y cociná la pasta según las indicaciones del paquete. Mientras tanto, prepará la salsa.
- Preparar la base del sabor: En una sartén grande, calentá el aceite de oliva y agregá el ajo picado. Cociná a fuego bajo por 1 minuto hasta que suelte su aroma, pero sin dorarlo demasiado.
- Incorporar los ingredientes cremosos: Agregá la ricotta desmenuzada y el jugo de limón a la sartén, mezclando bien para que se integre con el aceite. Sumá la ralladura de limón y ajustá la sal y la pimienta.
- Unir la pasta con la salsa: Cuando la pasta esté lista, escurrila y reservá un poco del agua de cocción. Mezclala directamente en la sartén con la ricotta y, si es necesario, agregá un par de cucharadas del agua reservada para lograr una textura más cremosa.
- Finalizar con textura y más sabor: Serví la pasta en platos y espolvoreá con los pistachos picados y el queso parmesano rallado. Terminá con un chorrito de aceite de oliva y un poco más de pimienta negra recién molida.
Esta receta es rápida y perfecta para una comida liviana. No necesita crema ni manteca, pero igual es ultra cremosa. El toque de pistachos le da un contraste increíble de textura y sabor. Lo mejor es que se puede adaptar fácilmente con almendras, nueces o incluso un toque de albahaca fresca.

