Que hacer si sos un adicto al estrés y como cambiar ese estilo de vida
Hay un enemigo silencioso que muchos abrazan sin darse cuenta, y este se trata del estrés. Lejos de ser solo una respuesta fisiológica, el estrés puede volverse una adicción. Sí, leíste bien. Según estudios, nuestro cerebro puede engancharse a los niveles elevados de cortisol y adrenalina, creando un círculo vicioso en el que "necesitamos" sentirnos presionados para funcionar.
La psicóloga americana Heidi Hanna, autora de Stressaholic, explica que “cuando estamos bajo estrés constante, nuestro cerebro se acostumbra a esos picos de hormonas, lo que nos lleva a buscar inconscientemente situaciones que nos mantengan en ese estado”. Esto podría explicar por qué algunos prefieren trabajar bajo presión o sienten que no son productivos sin una fecha límite asfixiante.
La adicción al estrés no solo afecta el bienestar emocional, sino que también repercute en el cuerpo. Dolores musculares, insomnio y problemas digestivos son solo algunos de los efectos secundarios. “Es como ser adicto al azúcar”, comenta Hanna. “El subidón inicial parece útil, pero las consecuencias a largo plazo son devastadoras.”
El primer paso para romper con esta dependencia es reconocerla. Aprender a decir “no”, programar descansos genuinos y practicar la atención plena son estrategias que podrán ayudar. Incluso, algo tan sencillo como caminar sin el teléfono puede ayudar a regular los niveles de cortisol.
Así que, si sentís que solo funcionás con estrés, tal vez sea hora de darle un respiro a tu cerebro. Después de todo, la vida no es una maratón constante.

