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Tres pueblos escondidos en Buenos Aires llenos de tradición, paz y campo

Estos enclaves te transportan a los orígenes de la Argentina, una tierra de gauchos, asados y campo.

Argentina esconde rincones mágicos que permanecen ocultos para muchos. Más allá de sus impresionantes maravillas naturales, como el glaciar Perito Moreno o las cataratas del Iguazú, y de sus emblemáticas ciudades como Buenos Aires, Bariloche o Mendoza, existen pueblos en la serenidad del campo argentino que ofrecen experiencias inolvidables.

Desde Tierra del Fuego hasta Jujuy, cada provincia del país alberga enclaves de rica cultura y tradición, perfectos para una escapada diferente, donde el descanso y la buena gastronomía son los protagonistas. En esta ocasión, en el corazón del campo bonaerense, se destacan tres pueblos únicos, ideales para una escapada de fin de semana o incluso para una jornada de un solo día. Estos pueblos invitan a un viaje a tiempos más sencillos.

San Agustín, Balcarce

San Agustín es un pequeño pueblo que comenzó a tomar forma en 1892, con la inauguración de su estación ferroviaria. Este destino cuenta con un valioso patrimonio arquitectónico, cultural y natural.

Entre sus atractivos se destacan la icónica Delegación Municipal, obra del reconocido arquitecto Francisco Salamone, la histórica estación de trenes y el Parque Idoyaga Molina, una importante reserva natural municipal.

San Agustín es una localidad del partido de Balcarce, provincia de Buenos Aires. Foto: Adrian Castella en Google Maps

Villa Ventana

Villa Ventana es un tranquilo pueblo que sorprende por su serenidad y hermosos paisajes, con túneles de verdes árboles que invitan a disfrutar de apacibles paseos al son de la naturaleza.

Ubicado al sur de la provincia, a 560 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, este lugar posee un microclima único, caracterizado por la altitud de su relieve y ciertas similitudes con la Patagonia.

Este pueblo se encuentra a 560 kilómetros de la capital del país. Foto:  Mariu Martini

Barker, Benito Juárez

Barker es una localidad enmarcada por las pintorescas sierras bajas del Sistema de Tandilia. Este entorno es ideal para actividades como el cicloturismo, las cabalgatas, el trekking y otras formas de turismo aventura.

Además, Barker es reconocida por su producción regional de frambuesas, lo que ha dado lugar a la popular Fiesta Provincial de la Frambuesa, que atrae a numerosos visitantes cada año.

El cerro Sombrerito es uno de las principales atractivos turísticos con sus 379 metros de altura sobre el nivel del mar. Foto: Roberto Pampa