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Estas son las señales para saber si tu gato está enfermo

Los gatos son maestros en ocultar su malestar. Sin embargo, hay indicios que pueden alertarte de que algo no anda bien con tu minino. ¡Tomá nota para estar atento a tu mascota!
Si tu gato se esconde más de lo habitual, es hora de prestar atención, te contamos el porqué Foto: Shutterstock
Si tu gato se esconde más de lo habitual, es hora de prestar atención, te contamos el porqué Foto: Shutterstock

Los gatos son expertos en esconder sus debilidades, un instinto de supervivencia heredado de sus ancestros salvajes. Como cuidadores responsables, es crucial estar atentos a ciertas señales que podrían indicar que tu gato no está del todo bien. Aunque parezca difícil, hay comportamientos y cambios específicos que no debemos ignorar.

Cambio en los hábitos alimentarios

Uno de los primeros signos de que algo no anda bien es la variación en los hábitos alimentarios. Un gato enfermo puede comer menos o dejar de comer por completo, incluso rechazar su comida favorita. Este cambio podría estar relacionado con problemas dentales o enfermedades más serias como la gingivoestomatitis felina, que causa un dolor intenso al comer.

Un cambio en el apetito de tu gato puede ser una señal importante de enfermedad. Foto: Shutterstock

Inactividad o sueño excesivo

La inactividad y el aumento en las horas de sueño también son señales de alerta. Si tu gato solía ser activo y de repente se vuelve sedentario, puede estar experimentando dolor o malestar. Esto podría deberse a diversas enfermedades, incluyendo problemas articulares o incluso obesidad, una condición común en gatos que puede estar vinculada a problemas hormonales.

Aseo excesivo o insuficiente

El acicalamiento es otra área clave a observar. Un gato que se acicala en exceso, hasta el punto de provocar calvas, o uno que deja de hacerlo por completo, acumulando suciedad en su pelaje, puede estar manifestando estrés, ansiedad o problemas de salud como alergias o artritis.

Vocalizaciones inusuales

Los cambios en las vocalizaciones también son importantes. Un aumento en los maullidos, o un cambio en su tono, puede ser una señal de dolor o malestar. Los gatos no castrados suelen maullar más cuando están en celo, pero si notas un incremento significativo en los maullidos de tu gato, consultá con tu veterinario.

El acicalamiento excesivo o insuficiente puede indicar problemas de salud. Foto: Shutterstock

Uso inapropiado de la bandeja sanitaria

Cuando un gato empieza a hacer sus necesidades fuera de su bandeja sanitaria, puede ser una señal de problemas urinarios, infecciones, cálculos o simplemente estrés. Asegurate de que la bandeja esté limpia y en un lugar tranquilo, y observá si hay otros cambios en su comportamiento.

Comportamiento antisocial

Un gato que se esconde más de lo habitual o evita el contacto con los miembros de la familia está intentando comunicar que algo no anda bien. Este comportamiento puede estar relacionado con dolor, enfermedad o estrés. Prestá atención a estos cambios y consultá con un especialista si persisten.

Mantener una observación cuidadosa y regular de tu gato es fundamental para detectar a tiempo cualquier problema de salud. Aunque estos animales sean expertos en ocultar su malestar, nosotros, como sus cuidadores, tenemos la responsabilidad de estar atentos y actuar ante cualquier señal que indique que algo no está bien.