Imperio vitivinícola

Estas son las bodegas que compró Gregorio Perez Companc en la Argentina

A través de Molinos el empresario compró la totalidad de dos de ellas, y el 50% de la tercera. Como fueron las movidas y el ingreso de uno de los hombres más fuertes de la Argentina al mundo del vino.

Federico Croce
Federico Croce viernes, 14 de junio de 2024 · 14:37 hs
Estas son las bodegas que compró Gregorio Perez Companc en la Argentina
La belleza de Viña Cobos: Molinos es dueña del 50% de esta bodega. Foto: FOTO/Viña Cobos

Con el nombre de Jorge Gregorio Bazán López, hijo legítimo de Benito Bazán y Juana Emiliana López, vio la luz uno de los empresarios más importantes de la historia argentina. En el año 1946 y por causas que nunca trascendieron, Jorge fue adoptado por la francesa Margarita Companc de Pérez Acuña y por Ramón Pérez Acuña, quienes le dieron su apellido.

Los tres hijos biológicos del matrimonio Perez Companc fallecerían sin dejar descendientes, lo que dejó a Gregorio como líder del holding familiar.

El fallecimiento de "Goyo" Perez Companc es la noticia hoy en el mundo empresario de América porque la familia formó un conglomerado empresarial que, cual pulpo, avanzó sobre los rubros más disímiles: lana, navieras, petróleo, bancos, electricidad, combustibles y el mundo de la alimentación son solo algunos de ellos. 

En la provincia de Mendoza concretamente, la familia irrumpió en el mundo del vino marcando la cancha, haciendo cambios y haciéndose cargo de emblemáticas firmas vitivinícolas. Algunas más tradicionales e históricas, y otras más modernas, las bodegas de Molinos S.A. tienen una fuerte presencia en la industria.

Gregorio Perez Companc.

Los inicios: Nieto Senetiner

Fue en el año 2003 cuando Molinos Río de la Plata anunció la compra del 39% de bodega Nieto Senetiner, que era propiedad de una firma de Canadá. CDPQ, una empresa de la Caisse de Pensions, de Quebec, cerró la venta para Perez Companc y la comunicación en ese entonces habló de una operación por US$ 4,5 millones. 

Bodega Nieto Senetiner.

Esto le permitió a la mega empresa de alimentos controlar el 100% de la bodega mendocina, pues en el mes de febrero de 2002, la familia Perez Companc le había transferido a su controlada Molinos la tenencia del 60% de Nieto Senetiner, juntamente con participaciones accionarias en Pecom Agra, Molfino Hnos. y Terminal Bahía Blanca. 

Lo cierto es que Molinos ya desde el año 1998 tenía participación en esta histórica bodega de la provincia más grande de Cuyo. Hoy las líneas Nieto Senetiner y Don Nicanor van hacia un cambio: una transformación que implica vinos más frescos, aggiornados, con conceptos de innovación interesantes. 

La arquitectura de Nieto Senetiner es típicamente mendocina y coincide con las características de las bodegas más históricas.

La resurrección de una bodega

La intención de seguir creciendo en el mundo empresario del vino tranquilo y los espumantes, a través de Molinos, el gigante alimenticio de la familia, Perez Companc, anunció en noviembre de 2015 que compraba Ruca Malen, por la que pagaron en ese momento US$ 8,8 millones.

Bodega Ruca Malén.

La bodega ubicada en Agrelo, Lujan de Cuyo (Mendoza), inició desde esta compra un cambio rotundo en su imagen y en el estilo de sus vinos: nuevo restaurante, cambios arquitectónicos, etiquetas, diseño y un portafolio de productos absolutamente diferente al que elaboraba. En la industria el caso es comentado como una "resurrección", ya que esta empresa había cerrado su restaurante -que en su momento hizo punta de la mano del chef Lucas Bustos, ganando en el año 2013 el oro mundial como mejor restaurante del mundo en una bodega, galardón entregado por la asociación Best Of Wine Tourism-, no recibía turismo e incluso la venta de vinos se había resentido.

La enóloga Agustina Hanna.

Por supuesto, este cambio vino de la mano de la llegada de una nueva enóloga, Agustina Hanna, quien es una de las promesas y revelaciones del siglo XXI en cuanto a elaboración de vinos se refiere. En cuanto al restaurante, nuevamente está activo y lo lleva adelante un chef con estrella Michelin: Mariano Gallego.

Desde Molinos se anunció en ese momento que la intención de la empresa era reforzar su posición en el mercado interno y las exportaciones. Hoy el perfil de Ruca Malén es alto y creciente.

Una tercera inversión, pero esta vez al 50%

Viña Cobos es una bodega que nació hace más de 25 años con la intención de lograr vinos sublimes y de calidad sobresaliente, destacando al Malbec como cepa emblemática de Mendoza. Paul Hobbs, uno de los winemakers más famosos del mundo, se enamoró de esta tierra de Luján de Cuyo en un primer viaje a Argentina que realizó en marzo de 1988. 

Bodega Viña Cobos.

Hobbs es reconocido por ser pionero y desempeñar un papel fundamental en el lanzamiento del Malbec a la fama y por su contribución para ayudar a elevar a Argentina al escenario de región vitivinícola de clase mundial. Con la decisión de entrar a jugar cada vez más fuerte en el mundo del vino para ganar no solo lugares en el mercado interno sino también en el exterior, Perez Companc realiza un verdadero "statement" invirtiendo, en el mes de mayo de 2016, en una casa vitivinícola argentina que tiene mucho prestigio y presencia de marca en el exterior, además de tener un grupo de productos que se consideran de lujo, y que se ubican en el segmento más alto de precio.

Paul Hobbs, dueño del 50% de la bodega, junto a la Gerente de Enología Diana Fornasero y el enólogo Nicolás Antich.

Hoy, bajo el mando de la joven head winemaker Diana Fornasero, el equipo enológico de Viña Cobos cosecha aplausos, felicitaciones... y puntos de los calificadores más reconocidos. 

Un cambio importante

Luego de afianzarse rotundamente como actor importante en el mundo del vino argentino y latinoamericano, ya dueños de Nieto Senetiner, Ruca Malén y el 50% de Viña Cobos, Molinos Río de la Plata "movió el avispero" anunciando en el año 2016 que el vino Cadus, la línea más prestigiosa hasta ese momento de Nieto Senetiner, dejaba de formar parte de esa bodega y desde ese momento se transformaba en una unidad de negocios independiente.

El ingeniero y winemaker Santiago Mayorga.

El ingeniero agrónomo y jurado internacional de vinos Santiago Mayorga es desde entonces el nuevo responsable y cara visible del emprendimiento. Gracias a este cambio, la empresa convirtió a Cadus en una línea de vinos de absoluta alta gama. "Se venden todos como vinos íconos o superpremium", explican desde el staff. Por supuesto, con precios más altos y un volumen de producción mucho menor al de Nieto Senetiner.

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