De qué manera las verduras cultivadas en casa pueden pasar el invierno
El placer de cultivar en la propia huerta y tener una cosecha propia de vegetales es una experiencia que es posible realizarla a lo largo de todo el año, ya que hay muchos cultivos que brindan abundantes cosechas incluso durante las estaciones frías, como además hay vegetales que se cultivan en invierno y que se pueden cosechar en diciembre y enero. Para eso las prácticas de jardinería deben cambiar de una estación a otra. Con los cuidados adecuados es posible grandes cosechas incluso cuando hay heladas y nieve en el suelo.
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Consejos para las verduras que pasan el invierno
- Elegir las plantas adecuadas. Hay muchas verduras que pueden prosperar y proporcionar una cosecha durante el invierno y muchas de ellas van mejorar su sabor después de algunas heladas, ya que el clima frío convierte los almidones en azúcares para darles un sabor más dulce.
- Reducir el riego. Las verduras no necesitarán tanto riego durante los meses de invierno como en verano. Cuando se trata de regar las plantas en invierno apliacar agua en profundidad pero con moderación y no empapar el follaje, ya que esto puede dañar las hojas si se forma hielo en la superficie.
- Usar fundas protectoras. Hay cultivos que resisten al frío con éxito, como las acelga s, puerros, ajo, cebolla y habas. Otros cultivos necesitarán pasar las estaciones frías en un invernadero, como el tomate y un tercer grupo de cultivos que sólo necesitarán una protección para resistir, sobre todo, a las heladas, como las lechugas, las remolachas y algunas especies de rábanos. Cubrirlas un poco con fundas protectoras puede evitar que se dañen. También existen materiales para cubrir las hileras de cultivos, para así brindar un aislamiento adicional durante las noches heladas: para estos casos quitar las cubiertas de las hileras o las mantas durante el día para permitir que la planta reciba luz solar.
- Protegerlas del viento. No son sólo las bajas temperaturas las que tienen el potencial de dañar las hortalizas, sino que también los fuertes y fríos vientos del invierno pueden perjudicar la salud de las plantas. Los vientos pueden quemar las hojas y, en el peor de los casos, los vientos helados pueden ser mortales. Puede ser beneficioso erigir barreras contra el viento para proteger las verduras de los vientos dañinos, especialmente las especies más altas con tallos largos.
- No alimentarlas durante el invierno. Hay poca necesidad de alimentar las plantas en el exterior durante los meses de invierno, ya que las bajas temperaturas significan que las mismas no absorberán tantos nutrientes del suelo. Lo más beneficioso es abonar la huerta en otoño: agregar mucha materia orgánica, como abono o estiércol bien descompuesto, o alimentar con un fertilizante equilibrado de liberación lenta.
- Cubrir el suelo con mantillo. Es una capa de materia orgánica rico en nutrientes y su presencia mejora las características del suelo y las condiciones para el crecimiento de las plantas. Cubrir la huerta con mantillo también ayuda a mejorar la capacidad de retención de agua y a regular la temperatura del suelo, ya que proporciona una buena capa de aislamiento para proteger las raíces de las plantas de las temperaturas bajo cero.
- Quitar la vegetación muerta. Si bien durante los meses fríos hay menos actividad de plagas es posible que todavía existan babosas y caracoles que quieran mordisquear los cultivos. Una manera de controlar las plagas y enfermedades es eliminando la vegetación muerta o moribunda.
Hortalizas en macetas
Si el cultivo se realizó en macetas (como parte de un jardín de hortalizas), en las estaciones más frías las plantas pueden trasladarse a una posición más protegida e incluso puede pasar el invierno en el interior. Sin embargo, hay muchas hortalizas resistentes que pueden sobrevivir al invierno al aire libre en la huerta.