Presenta:

José Gimenez: "Hay mucho vino guardado en los depósitos"

El CEO de Viña Cobos, una de las bodegas más prestigiosas de la Argentina, habla de varios temas, como por ejemplo la preocupación por el tema hídrico y cómo sigue la industria frente a la crisis.
Jose Gimenez, CEO de Viña Cobos. Foto: Rodrigo DAngelo / MDZ
Jose Gimenez, CEO de Viña Cobos. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

La realidad de la industria del vino no escapa a la situación macroeconómica que transita el mundo y la cuestión de la microeconomía del país, signada por una recesión, acompañada por un sinceramiento de la economía llevada adelante por la actual gestión de gobierno a nivel nacional. 

Esto se suma, a las diferentes problemáticas que arrastra la realidad vitivinícola, que viene acomodando sus intenciones y rendimientos en función de las diversas variables que suceden en los dos frentes. Por ello, hablamos con José Gimenez, uno de los directivos más jóvenes de toda la industria (CEO de Viña Cobos), quien aporta una mirada actual sobre estas cuestiones. 

Gimenez ha pasado por varios puestos dentro de la bodega durante años y conoce de manera cierta el funcionamiento general de una proyecto con vinos de alta, y cuáles son las características particulares que tienen este tipo de estructuras en el mercado global de vinos

Acá podés ver la nota completa junto a José Gimenez (CEO de Viña Cobos):

Y en las siguientes líneas, un extracto de algunos datos que se comentaron en la nota:

¿Cómo están transitando este 2024 en Viña Cobos?

Viene bien, pero difícil, como en todo el país. Esta reestructuración macroeconómica pega en todas partes, y también en el mundo del vino, que además sufre una reestructuración mundial. Y se siente más esa presión en grandes mercados para Argentina, como son Estados Unidos, Canadá, o Latinoamérica en general. 

La bodega tiene un equipo muy joven al frente, con José a la cabeza. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

¿Y que se ha resentido o qué ha cambiado en el mundo del vino a nivel global con respecto a esta reconfiguración? 

Hay mucho vino en los depósitos. Luego de la pandemia, la inflación mundial y la crisis generalizada ha hecho mella. Hablo desde mi lugar de una bodega más de nicho, con vinos de alta gama. Hay un mercado muy fuerte, que está en Asia, que consume muchos vinos de alta gama, pero obviamente no son solamente argentinos. Solo somos el 1% de ese consumo, cuando Francia es el 50%. Ese consumidor ha bajado considerablemente. Esto se ve en La Plaza de Burdeos, como bodegas grandes de Francia, España o Italia están sufriendo. Estados Unidos también se ve afectado, así que creo que va a haber en estos dos años una gran reconfiguración. Hay que barajar y dar de nuevo en la industria mundial. 

¿Y que estrategia se adopta frente a este panorama?

Es bastante difícil, con vinos de 100 US$, 200 US$ o de 400 US$. Me gusta poner el ejemplo de las grandes ligas: sos multimillonario, y te podés comprar la Ferrari que quieras, y te digo tenés una Ferrari de Italia, una Ferrari hecha en España, una Ferrari hecha en Francia, otra en Japón, otra en Chile, en Estados Unidos y una Argentina. ¿Cuál te compras? Tenés que tener varias Ferraris, para llegar a elegir la nuestra. 

Por esa razón el vino tiene que salir bien y tiene que tener consistencia en el tiempo, que es algo que Argentina ha mejorado mucho. Los vinos argentinos en general han avanzado en ese aspecto. Y es muy importante que la persona que se gastó en Argentina 200 US$ en un vino, se vaya a Japón, y le quiera regalar ese vino a su amigo y que esté en las mismas condiciones que probó en Argentina. Porque si el vino está malo, no es que nunca más compra un vino de la bodega, directamente saca Argentina de sus opciones. Entonces, esa es una gran responsabilidad de todas las bodegas demostrar consistencia en el vino, demostrar que atrás de cada etiqueta está el mismo vino en todos los mercados. 

La calidad innegociable para esta bodega de alta gama. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ.

Hay una idea generalizada, que dice que los vinos de alta gama los toma la gente grande, y ustedes en la bodega son todos jóvenes ¿Cómo funciona eso? 

En parte es verdad que lo toma la gente más grande, quizá por un tema de poder adquisitivo. Por ahí un chico de 20 está empezando a verdaderamente conocer el mundo del vino. Y es cierto que en la bodega tenemos una edad promedio 36 años. Somos un equipo pequeño, pero dentro de Viña Cobos hacemos el vino, manejamos los viñedos, cobramos, pagamos, importamos, exportamos, diseñamos la etiqueta, o sea, todo. Eso le da un valor, un toque personal a la marca, que es muy importante y que se nota mucho, sobre todo cuando la gente nos visita la bodega. Ahí hacemos un gran diferencial porque ahí está el toque personal del equipo en todos lados. 

¿Hacia dónde crees que va el vino argentino? ¿Qué camino va a seguir? 

Voy a unir un par de reflexiones. La calidad de los vinos es el camino que Argentina tiene que seguir. Y el tema hídrico será esencial. Mendoza tiene que pensar qué vinos quiere hacer con el agua que tenemos. Y eso también va muy atado a la calidad. Argentina está varios pasos atrás a nivel de marketing, de comercialización, pero también esto va de la mano con que el país no ha permitido salir del “ruido habitual” para pensar en esos temas. Argentina tiene un gran futuro, si la calidad es el eje que atraviese a toda la industria, sin importar la gama de precios. Hay mucho trabajo de mercado por hacer mejor si entre las bodegas trabajamos unidas por un mensaje claro y con condiciones claras del gobierno.