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Cómo deshacerse de los regalos no deseados sin sentirse culpable

Con estos tres hábitos nuevos un hogar puede funcionar sin problemas y sin que uno se sienta abrumado.

Con la Navidad concluyó la temporada de regalos de fin de año y en algunos casos puede que en una familia existan regalos que fueron elegidos con cariño pero que no se necesitan en la casa, porque no hay espacio para guardarlo, o bien porque directamente no se desea tenerlo. ¿Cómo deshacerse de los objetos innecesarios sin sentirse culpable y a la vez poder trasladar ese regalo apreciado (pero no deseado) donde realmente se necesita? Estas tres alternativas pueden ser posibles soluciones:

Donar a organizaciones benéficas (Divine Savages) y llenar un cajón con regalos (Nick Glimenakis / Tess Interiors).
  1. Donar esos regalos a organizaciones benéficas o refugios porque siempre en esos lugares habrá una persona necesitada que pueda darles un buen uso. ¿Cómo hacerlo si uno no está acostumbrado a eso? Buscar en Internet las páginas web de refugios y organizaciones benéficas locales, ya que allí suelen informar las listas de las cosas que están necesitando.
  2. Organizar una fiesta de intercambio. ¿De qué se trata? De organizar una fiesta e invitar a los amigos y que traigan consigo los regalos que ya no quieren. El resultado no sólo van a ser artículos para hacer una donación, sino que también pueden haber objetos que a uno le sirvan para la casa. Para evitar disgustos evitar que algún invitado note que una persona está ofreciendo como regalo lo que el otro le regaló en Navidad
  3. Llenar un cajón con los regalos que no se van a usar.  No es solamente para la Navidad, sino más bien para todo el año: concretamente tener un cajón permanente en casa con los regalos que no se van a usar. ¿Para qué? Porque a lo largo del año hay cumpleaños y otros tipos de celebraciones y teniendo una caja con regalos en la casa se evitar gastar en compras o -cuando llegue el momento- salir corriendo a comprar algo.

Es una apuesta a largo plazo, pero que vale la pena, ya que es mejor para el planeta recircular estos regalos no deseados en lugar de tirarlos a la basura.