Un lago rosa convierte a este pueblo en destino imperdible
La naturaleza ofrece paisajes que parecen sacados de una película de ciencia ficción. Entre estos, existen nueve lagos en el mundo que destacan por su intenso color rosado, atrayendo a viajeros de todas partes. Uno de ellos es el lago Masazir, un singular espejo de agua en tonos rosa y rojo, escondido en un pequeño pueblo de Azerbaiyán.
Masazir se encuentra en la región de Qaradag, cerca de Bakú, y da nombre a este lago rosado. Sus tonos varían desde el marrón ágata hasta el rosa coral, pasando por un suave rosa melocotón desde la primavera hasta finales de octubre.
Durante los días de verano, la superficie del lago adquiere un rojo profundo debido a la absorción de los rayos ultravioleta.
¿Qué le da el color rosado al lago?
El particular color de este lago se debe a la presencia de microorganismos unicelulares en sus aguas y en la corteza de sal que lo rodea. Estas bacterias, llamadas halófilos, “amantes de la sal,” aportan los matices rosados. La alta concentración de sal en el lago permite también la práctica de una singular actividad de agricultura de sal. En las estaciones cálidas, los trabajadores extraen la sal de pequeñas parcelas cuando el agua se evapora, dejando al descubierto los depósitos salinos.
Este lago de 10 kilómetros cuadrados, con un lecho arcilloso, es apto para la explotación comercial. Las estimaciones indican que podrían extraerse hasta 1.735 millones de toneladas de sal en este lago. Su proximidad al mar Caspio, un extenso lago salado que conecta Azerbaiyán, Turkmenistán, Rusia, Irán y Kazajistán, contribuye a la alta salinidad de Masazir, haciendo de este lago una joya tanto natural como económica para la región.

