El pueblo cordobés que combina río y mar con encanto natural
Cada fin de semana, muchas personas buscan desconectarse del ritmo acelerado de la ciudad y disfrutar de unos días de tranquilidad. En este contexto, los destinos cercanos, pero alternativos a los más tradicionales, ganan popularidad al ofrecer experiencias adecuadas para distintos presupuestos.
Uno de estos lugares es Marull, situado a 170 kilómetros de la capital cordobesa, que se destaca por su turismo alternativo y su cercanía a la laguna Mar Chiquita.
Esta pequeño pueblo se distingue por sus paisajes que combinan ríos y mar.
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A solo 4 kilómetros del centro del pueblo, se encuentra el balneario El Puente, donde es posible disfrutar de las aguas del río Xanáes o relajarse en sus playas. Un poco más lejos, a 12 kilómetros, Playa Grande sobre la laguna Mar Chiquita ofrece la posibilidad de practicar avistaje de aves y pesca deportiva, siendo el pejerrey una de las principales atracciones.
Además, los amantes de la aventura pueden realizar caminatas o excursiones en kayak por el área de Campo Mares, donde habita una variada fauna.
El centro de Marull también tiene sus atractivos. El Museo Municipal, el Vía Crucis Ecuménico, el Templo Parroquial y el Parque Central son lugares de interés para quienes deseen conocer más sobre la historia y cultura local. La gastronomía no se queda atrás, con diversos establecimientos que ofrecen embutidos artesanales y tradicionales tablas de picadas.
Marull cuenta con alternativas de alojamiento para diferentes bolsillos. Sobre la ruta provincial 17 hay dos campings equipados con asadores, baños y un restaurante, ideales para aquellos que prefieren una experiencia en contacto con la naturaleza. A unos 20 kilómetros, en la localidad de La Para, se encuentran hosterías y cabañas, mientras que Miramar, a 40 kilómetros, ofrece opciones de mayor categoría, como un hotel-casino.

