El pueblo qué enamora con su cascada de cuento y es uno de los más bonitos de España
Este es uno de los pueblos más bonitos de España y uno de los más buscados para hacer turismo rural. Su arquitectura singular, junto al paisaje que lo rodea y la cascada que lo divide en dos, lo convierten en un destinos muy especial.
Orbaneja del Castillo ha logrado convertirse en uno de los pueblos más visitados de España por su singular belleza y su historia. Su insignia es la espectacular cascada que brota de la Cueva del Agua, en la base del circo rocoso que protege el caserío. Este salto de agua atraviesa el caserío de piedra de la villa que cuelga de las terrazas de toba, precipitándose en rápidos y cascadas hacia el curso del Ebro, dando lugar a una serie de pozas azul turquesa que dejan sin palabras.
-
Te puede interesar
Pocos conocen este pueblo secreto de Salta: aguas tranquilas y calma
Además, esta cascada divide al pueblo en dos barrios: Villa y Puebla. Ambos constituyen uno de los conjuntos de arquitectura popular mejor conservados, con apiñadas casas de estilo montañés cuyas elegantes balcones de madera parecen colgar del aire. Otra de las características de estas construcciones es el uso de la toba, piedra caliza muy porosa abundante en la zona.
Desde el mirador de Cueva del Agua se pueden contemplar las formaciones kársticas que dan nombre al pueblo ya que, vistas desde la distancia, el circo rocoso que rodea la localidad se asemeja a las ruinas de una antigua fortaleza. Se destaca “La ventana cerrada” una formación que asemeja a dos camellos dándose un beso.
La Cueva del agua, de la que brotan las aguas del acuífero que alimenta a la famosa cascada, se puede visitar en temporada alta. El caudal de este salto de agua es permanente a lo largo del año, aumenta considerablemente en época de fuertes lluvias y deshielo.
Antiguamente la cascada sirvió para mover las piedras de cinco molinos harineros de los que todavía se conservan restos. Hoy se ha convertido en uno de los atractivos turísticos naturales más atrapantes de Burgos.
Otro de los imperdibles para quienes visiten Orbaneja del Castillo son: la paramera que circunda el pueblo, conocida como “las eras” era el único espacio abierto y llano susceptible de ser labrado en la localidad. Allí se conservan una serie de chozas de piedra de planta circular o cuadrada, construidas en mampostería caliza y con falsas cubiertas abovedadas que servían de granero y lugar de refugio en caso de tormenta. También la Casa de los Canes, que recibe su nombre de los canecillos románicos reutilizados que la decoran; y la Casa de los Pobres, antiguo hospital del siglo XVI, que cuenta con soportal de madera y un elegante entramado de piedra toba.
Mirá el video