Así era la vida de Máxima de los Países Bajos antes de convertirse en reina
La argentina Máxima de los Países Bajos llegó a lo más alto del país europeo en 2013, cuando la princesa Beatriz de Orange-Nassau abdicó al trono y Guillermo Alejandro, esposo de Máxima, asumió el reinado, dejando a la argentina como reina consorte. Luego de diez años, la madre de Ariane, Amalia y Alexia está más que consolidada en su lugar y es admirada por todos.
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La economista nacida en Buenos Aires no tuvo un origen relacionado a la realeza. Si bien nació y vivió en Recoleta, uno de los barrios de la "alta sociedad" en la capital argentina, y fue a un colegio de élite en su secundaria, el Northlands, seguía siendo una plebeya alejada del mundo royal europeo.
La vida de Máxima de los Países Bajos antes de convertirse en reina
Criada en un departamento de 120 metros cuadrados en Recoleta, Máxima nació como hija de María del Carmen Cerruti y Jorge Zorreguieta, quien luego fuera un funcionario de la última dictadura militar argentina (motivo por el cual no le permitieron asistir a la boda de Máxima en Ámsterdam).
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A pesar de que siempre fue muy bonita, le apasionaba la cocina y su madre la tenía a raya con las dietas, al punto de controlar lo que comía para que no engordara. Luego de terminar la secundaria y estudiar economía en la Universidad Católica Argentina, de la cual se graduó en 1988, trabajó en el mercado financiero en Mercado Abierto S.A y en Boston Securities S.A., realizando investigaciones de software, mientras daba clases particulares de inglés y de matemática.
Ya en 1996, se mudó a Nueva York para trabajar en HSBC, en donde llegó a ser vicepresidente de ventas institucionales para América Latina. Entre 1998 y 1999, en la misma ciudad, fue vicepresidente de mercados emergentes en Dresdner Kleinwort Benson, mientras que entre 2000 y 2001 trabajó en el Deutsche Bank de Bruselas.
Habiendo conocido al príncipe de Orange-Nassau Guillermo Alejandro en 1999, en la Feria de Abril de Sevilla y gracias a una amiga que iba al colegio con ella, en marzo de 2001 dejó su puesto en Bruselas y se comprometió con él, para casarse al año siguiente y meterse de lleno en la realeza de los Países Bajos.