El rincón poco conocido de Córdoba entre las Sierras y con arroyo para refrescarse en verano
En este rincón natural de las Sierras de Córdoba se puede apreciar la flora y fauna autóctona de la región. Un sitio para relajarse, conectar con la naturaleza y descansar a orillas de un arroyo, perfecto para conocer en verano.
Se encuentra justo antes de ingresar a uno de los destinos más elegidos de Córdoba, Villa General Belgrano. El punto de viraje se sitúa unos 600 metros de la entrada norte, sobre la Ruta Provincial N° 5. En el kilómetro 77 de esta vía aparece el acceso que lleva a Pozo Verde.
Para llegar es necesario dejar estacionado el vehículo y caminar por un sendero de baja dificultad ya que no presenta pendientes pronunciadas. Este singular atractivo permite descansar a orillas de un arroyo y disfrutar de una postal que enamora a todo el que visita el lugar. Pero ya desde el sendero es posible dejarse sorprender por las vistas, el sonido del agua que recorre las piedras, la frondosa vegetación que se levanta alrededor.
Además, en el recorrido uno puede encontrarse con otros atractivos que son dignos de contemplar. La primera parada es en una olla de agua ideal para fotografiar. En plan de exploración, Pozo Verde se presta para realizar recorridas con reconocimiento de flora y fauna autóctonas.
El recorrido por el sendero finaliza en el punto más alto con hermosas vistas panorámicas del pueblo y alrededores desde el Cerro Mirador a 864 m.s.n.m. El Pozo Verde tiene una altura de 776 m.s.n.m. y la topografía existente en la zona es por erosión. Bajando por la ladera del Cerro Mirador se vuelve al punto de partida, el recorrido total lleva aproximadamente 40 minutos.
Algo muy característico de este lugar son las aves y mariposas que acompañan en todo el trayecto. El avistaje de mariposas específicamente se realiza en los meses de enero y febrero, momento del año en el cual es posible divisarlas. En Argentina existen aproximadamente unas 1400 especies de mariposas diurnas y en Córdoba unas 140. Son importantes eslabones en las cadenas alimentarias, polinizadoras y también pueden ser indicadoras del estado de conservación de los ambientes.
Un momento ideal para llegar hasta la cima del Cerro Mirador es durante el atardecer, para contemplar la caída del sol desde lo alto y como todo se cubre son sus rayos naranjas.

