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Máxima de los Países Bajos tuvo todos estos problemas con su suegra

La relación entre Máxima de los Países Bajos y su suegra no siempre fue tan amigable. Hubo momentos tensos al principio que parecían llevar hacia un conflicto interminable el vínculo entre Beatriz de Holanda y su nuera.

Máxima de los Países Bajos  sufrió grandes escándalos cuando anunció su relación con el príncipe de Orange, Guillermo Alejandro, volviéndose el principal foco de los grandes medios, quienes la apodaron como "La princesa porteña". 

Ante esto, se sumaban los conflictos relacionados a su padre, Jorge Horacio Zorreguieta, quien fue ministro de agricultura durante la dictadura de Videla.

En este sentido, el padre no asistió a la boda real para no causar ningún tipo de inconvenientes en la vida privada de Máxima. Además de tener a su padre ausente en su boda, la relación con Beatriz de Holanda, su suegra, no fue la mejor y tuvo que ganarse su respeto y confianza para que la misma mejore con el correr de los años. 

Máxima de Holanda y su suegra tuvieron conflictos en el pasado. FUENTE: Twitter @koninklijkhuis

¿Por qué se generaron conflictos?

La relación entre Máxima de los Países Bajos  y su suegra no fue buena al principio ya que Beatriz de Holanda no veía con buenos ojos a la novia de su hijo. 

En el documental De zware jas van Beatrix, realizado por el 40 aniversario de la coronación de la exmonarca como Reina de Holanda, se reveló que el difunto príncipe Claus tuvo que hacer de mediador entre las dos mujeres para "calmar las aguas".

Para eso, realizó una cena sorpresa con el objetivo de que pudieran hablar, donde la reina en aquel entonces concluyó por ceder y aprobar la relación entre los enamorados.   

La verdad es que a Beatriz no le gustaba la estrecha relación del padre de Máxima con la dictadura de Videla en Argentina y los conflictos que esto venía causando, por lo cual no estaba conforme con la elección que su hijo había realizado.   

Sin embargo, a pesar de los desencuentros, actualmente mantienen una buena relación. La reina pudo conocer la personalidad cariñosa y sencilla de Máxima, e incluso su capacidad como empresaria, cuestión que fue muy importante para darle el visto bueno. 

Esto es así ya que su hijo, el príncipe Guillermo, tiene una manera de ser muy introvertida e infantil, por lo que creyó que una compañera con un carácter más fuerte lo ayudaría en sus tareas como gobernador.