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El rey Carlos III acepta la investigación de un asesinato en la familia real

Gracias al apoyo del rey Carlos III, se podría resolver el supuesto asesinato de dos niños de la Familia Real que desaparecieron hace 539 años.
Parece ser que el rey Carlos se niega a vivir en el Palacio de Buckingham. Foto: Instagram: theroyalfamily
Parece ser que el rey Carlos se niega a vivir en el Palacio de Buckingham. Foto: Instagram: theroyalfamily

El rey Carlos III habría dado el visto bueno para que en el Reino Unido se investigue la desaparición y el supuesto asesinato de dos príncipes en el año 1483. El flamante monarca se diferencia así de su madre, la reina Isabel II, quien nunca le prestó importancia al asunto.

Carlos III, flamante rey del Reino Unido - Fuente: Instagram The Royal Family (/theroyalfamily) 

El rey Carlos III y el misterio que se podría resolver gracias a su visto bueno

En abril de 1483 la muerte del rey Eduardo IV sirvió como puntapié inicial para uno de los sucesos más oscuros en la historia de la Familia Real británica. Como los hijos de este eran dos niños de 12 y 9 años respectivamente, su hermano Ricardo fue nombrado “lord Protector” y encargado de su protección, en especial del primogénito.

Eduardo V y Ricardo de Shrewsbury, los niños en cuestión, fueron llevados a la Torre de Londres donde comenzó el misterio de la historia, ya que se les perdió el rastro a ambos y desaparecieron para siempre.

De Ricardo III se dice que los nombró herederos ilegítimos y que los habría asesinado o enviado a asesinar. En junio de aquel año se convirtió en monarca y su historia pasó a la posteridad a través de la obra homónima de William Shakespeare (que no necesariamente refleja los hechos tal como ocurrieron).

Carlos III se diferencia de su madre, la reina Isabel II, por su postura sobre la investigación de los hechos

Durante décadas investigadores profesionales intentaron acceder al seno de la Familia Real británica para averiguar por fin qué sucedió con “los príncipes de la Torre”. Sin embargo, la reina Isabel II nunca consideró que esto fuese motivo de interés y, por lo tanto, no hizo nada al respecto.

Con Carlos III en el trono, la situación es distinta ya que el monarca manifestó su visto bueno para que se esclarezca el misterio. En concreto, todo parece indicar que permitió el acceso a restos desconocidos para que se investigue si pertenecen a los herederos desaparecidos.

Los restos en cuestión son cuatro: dos fueron hallados durante el siglo XVII en la Torre de Londres y los otros fueron encontrados en el siglo siguiente en los terrenos del Castillo de Windsor.

Como están ubicados en criptas de la Familia Real, la aprobación del monarca es indispensable para que las investigaciones puedan ser llevadas a cabo.