Cinco destinos de turismo, vino y senderismo en Argentina

Cinco destinos de turismo, vino y senderismo en Argentina

Una manera diferente de descubrir y recorrer lugares de nuestro país caminando mientras se disfruta de su valor vitivinícola.

Esther Cano

Volvió el turismo, y poco a poco podemos volver a soñar y planificar escapadas y viajes, para conocer nuevos destinos.

Y cuando viajar significa también vivir y disfrutar una experiencia extra, mucho mejor.

Es el caso de los destinos identificados con la producción vitivinícola argentina que proponen combinar la cata del vino con el placer de conocer un nuevo lugar, incluso caminando.

El senderismo, muy difundido como plan de viaje en Europa, empieza a ganar adeptos y ser tendencia de turismo en nuestro país. Y los destinos identificados con el enoturismo proponen esa combinación perfecta.

El senderismo, una manera de conocer la ruta de los vinos argentinos. Foto: Unsplash.

1. Mendoza todo el año.

El clima mendocino es ideal para el desarrollo del Malbec, y las uvas de esta región se nutren del sol 300 días al año.

Así, cualquier momento es bueno para hacer los caminos del vino de esta zona, visitar y hacer catas en bodegas de pequeños y grandes productores inmersas en increíbles paisajes.

2. Salta, la dulce.

En esta provincia madura la cepa del Torrontés, un vino blanco que se distingue por su intenso aroma y sabor frutados, y se convirtió en la uva blanca insignia de nuestro país.

Descubrir su ADN a través de sus valles, sus colores y la cultura salteña es un plan único.

Los viñedos de Salta se extienden por más de 3.300 hectáreas, entre los departamentos de Cafayate, San Carlos, Cachi, Molinos y La Viña, con propuestas de paisajes turísticos excepcionales, como los de la Quebrada de las Flechas y la Quebrada de las Conchas.

El enoturismo es una experiencia única. Foto: Pinterest.

3. El camino de Córdoba.

La ruta del vino cordobesa propone valles turísticos y un tour vitivinícola para descubrir la particularidad de su producción cada vez más valorada a nivel local y también premiada internacionalmente.

Cada región ofrece una degustación singular y algo diferente para conocer: el norte cordobés, las Sierras Chicas, Traslasierra, Calamuchita y Punilla.

En sus viñedos se destacan el Malbec, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir e Isabella (frambua), entre otros. Y cada bodega y productor artesanal propone visitas guiadas, catas y maridajes con platos regionales.

4. Aires de San Juan.

En la provincia donde reina el viento Zonda, el plan es emprender una caminata a través de sus tradicionales viñedos, antiguos establecimientos y bodegas boutique de vanguardia.

El espumante es una de las especialidades sanjuaninas y su ruta del vino se distribuye en los alrededores de la capital provincial.

La cultura del vino y el senderismo proponen una manera diferente de viajar. Foto: Pinterest.

5. Aventura en Neuquén.

La provincia que se destaca por sus increíbles destinos turísticos, como San Martín de Los Andes, Villa La Angostura y Villa Traful, ofrece además una cada vez más rica experiencia vitivinícola.

La zona de San Patricio del Chañar tiene viñedos dedicados a la producción de vinos finos y espumantes.

Cabernet sauvignon, Malbec, Merlot, Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc, entre otras variedades para acompañar con platos típicos y picadas, se pueden probar mientras se camina por los más bellos paisajes.

Fuente: Booking.com

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