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Cómo aprovechar las fases lunares para mejorar el crecimiento de tus plantas del jardín

Las fases de la luna pueden influir en el desarrollo de las plantas y su correcto cuidado, desde la siembra hasta la cosecha.

El ciclo lunar ha sido utilizado durante siglos para guiar las actividades agrícolas, y hoy sigue siendo una práctica valiosa para algunos jardineros. Las fases de la luna, especialmente el calendario biodinámico, ofrecen pautas sobre el mejor momento para plantar, trasplantar y podar, optimizando así el crecimiento de las plantas. La influencia de la luna en las plantas está relacionada con la distribución del agua y la absorción de nutrientes, factores clave para un desarrollo saludable.

Durante la luna nueva, la savia de las plantas se concentra en las raíces, lo que convierte esta fase en ideal para sembrar tubérculos y otras especies subterráneas. Además, este período es considerado propicio para la preparación del suelo y trasplantes, ya que las plantas están en un estado de reposo antes de su próximo crecimiento. Es una etapa que también permite preparar el jardín para las siguientes fases más activas.

Las fases lunares pueden ser muy importantes para el crecimiento de las plantas. Shutterstock.

Cuando llega la fase de cuarto creciente, la luz lunar aumenta y la savia sube hacia las hojas y tallos. Este es el momento adecuado para sembrar plantas cuyas partes comestibles se desarrollan sobre el suelo, ya que experimentarán un crecimiento más vigoroso. Actividades que estimulen el crecimiento, como el trasplante, también se benefician en esta fase, aprovechando la energía ascendente de las plantas.

La luna llena, aunque no siempre recomendada para nuevas siembras o trasplantes, es vista como un buen momento para cosechar. En esta fase, la planta ha alcanzado su máximo desarrollo y es ideal recolectar los frutos. Además, la poda se sugiere en esta etapa, ya que la planta puede manejar mejor la pérdida de tejido sin comprometer su estructura general.

Finalmente, durante el cuarto menguante, la savia se dirige nuevamente hacia las raíces, favoreciendo las tareas de cosecha y poda. Esta fase también es indicada para mejorar la estructura del suelo y eliminar malas hierbas, preparando el terreno para el siguiente ciclo de crecimiento. Además, las plantas se recuperan rápidamente de la poda en esta etapa, concentrándose en el desarrollo de nuevas raíces y fortaleciendo su base.

Seguir las fases de la luna para el cuidado de las plantas puede no tener una amplia base científica, pero la experiencia de jardineros a lo largo del tiempo sugiere que funciona. Observar cómo responden tus plantas a cada fase lunar te permitirá adaptar estas técnicas a las necesidades específicas de tu jardín, logrando un desarrollo más armonioso y sostenible.