La falta de sueño está muy relacionada con la diabetes tipo 2
Recientes estudios revelan una conexión preocupante entre el sueño deficiente y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. De hecho, dormir muy poco y también demasiado incrementa este riesgo, y los patrones irregulares de sueño son más perjudiciales.
Un estudio publicado en la revista Diabetologia señala la importancia de mantener horarios de sueño regulares para reducir el riesgo de afecciones del corazón. Según la investigadora Kelsie Full, epidemióloga conductual y profesora asistente de medicina del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, la salud del sueño en la mediana edad es de cuidado.
Sus hallazgos muestran que las personas que tienen patrones de sueño irregulares, oscilando entre dormir muy poco y demasiado, tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar diabetes tipo 2. En concreto, estas personas tienen un 51 por ciento más de riesgo en comparación con aquellas que mantienen un patrón de sueño constante.
Estos resultados se alinean con otro estudio reciente, publicado en la revista Diabetes Care, que involucró a 84,000 personas en el Reino Unido. Este estudio encontró que las personas con patrones de sueño irregulares tenían un 34 por ciento más de probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2. En este caso, el sueño irregular se definió como una variación en la duración del sueño de 60 minutos o más entre noches. Esta irregularidad en el sueño puede desestabilizar los ritmos circadianos del cuerpo, que son cruciales para la regulación del metabolismo y la producción de insulina.
El cuerpo humano tiene un reloj interno, conocido como ritmo circadiano, que regula diversos procesos fisiológicos, incluidos el sueño, la liberación de hormonas y el metabolismo. Cuando este reloj se desajusta debido a patrones de sueño irregulares, hay una mayor liberación de cortisol, la hormona del estrés, lo que a su vez puede aumentar los niveles de glucosa en sangre y reducir la sensibilidad a la insulina. Esto crea un entorno propicio para el desarrollo de la diabetes tipo 2

