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El estrés puede esconder enfermedades crónicas: los riesgos de un mal diagnóstico

Muchos malestares se diagnostican como estrés y esto tiene un gran impacto en la salud ya que puede estar escondiendo enfermedades crónicas.
El estrés tiene un gran impacto en la salud escondiendo enfermedades crónicas. Foto: Shutterstock
El estrés tiene un gran impacto en la salud escondiendo enfermedades crónicas. Foto: Shutterstock

El estrés es un factor determinante en nuestra salud, influyendo en múltiples aspectos de nuestra vida cotidiana. Dolores de cabeza, acidez estomacal y presión arterial elevada pueden diagnosticarse como estrés, pero así se pueden esconder enfermedades crónicas, por lo que es crucial diferenciar entre ambos para recibir el tratamiento adecuado.

Amina AlTai, una mujer activa y dinámica, comenzó a sufrir fatiga y problemas de concentración. Atribuyó estos síntomas al trabajo exigente. Sin embargo, cuando experimentó pérdida de cabello, fluctuaciones de peso y problemas gastrointestinales, sospechó que algo más grave pasaba.

Los primeros médicos que la atendieron no tomaron en serio sus preocupaciones, y fue solo después de múltiples consultas que le diagnosticaron enfermedades autoinmunes, específicamente Hashimoto y celiaquía. Estas afecciones afectan la tiroides y el intestino, respectivamente, y requerían atención médica urgente.

El estrés tiene un gran impacto en la salud escondiendo enfermedades crónicas.
(iStock)

El estrés crónico puede desencadenar y agravar diversas enfermedades crónicas. Investigaciones recientes indican que puede causar cambios inmunológicos y aumentar la inflamación en el cuerpo. Estas reacciones pueden empeorar condiciones como asma, cardiopatías, artritis y enfermedades inflamatorias intestinales.

Es vital para los médicos y pacientes distinguir entre síntomas causados por uno y por otro. Scott Russo, del Centro de Investigación Cerebro-Cuerpo de la Facultad de Medicina Icahn de Monte Sinaí, señala la dificultad de desenmarañar estas causas. Las hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol, pueden elevar la presión arterial y obstruir arterias, dañando el corazón a largo plazo.

Algunos estudios sugieren que puede alterar el sistema inmunitario, contribuyendo a la inflamación. Lynne Degitz, después de años de síntomas intermitentes y estrés laboral, fue diagnosticada con la enfermedad de Still, una forma de artritis que probablemente combina factores infecciosos y estrés.

El estrés tiene un gran impacto en la salud escondiendo enfermedades crónicas.
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Para aquellos con predisposición genética o exposición a factores ambientales, sufrir este mal moderno por un tiempo prolongado puede precipitar enfermedades crónicas. La experiencia de Teresa Rhodes, quien lidió con artritis reumatoidea y estrés familiar, destaca la importancia de abordarlo para mejorar la salud.

Es esencial que los profesionales médicos lo consideren como un factor en el diagnóstico y tratamiento de afecciones prolongadas en el tiempo. A menudo, pequeños cambios en la gestión del estrés pueden tener un impacto significativo en el bienestar del paciente, como fue el caso de AlTai, quien transformó su vida para manejar mejor sus condiciones de salud.