El estudio de Harvard que revela si hay que bañarse todos los días
La práctica diaria del baño varía en todo el mundo. Mientras que el 66% de los estadounidenses se ducha todos los días, en China solo el 50% sigue este hábito. Ante estas diferencias, surge la pregunta sobre si es necesario bañarse diariamente para mantener una buena salud, y un estudio consiguió una respuesta.
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Investigadores de la Universidad de Harvard sostienen que ducharse a diario podría no ser tan beneficioso como se cree y hasta podría tener efectos negativos. La piel mantiene una capa protectora de aceites y bacterias beneficiosas que, al lavarse frecuentemente con agua caliente, se pueden eliminar, causando resequedad, irritaciones y aumentando el riesgo de infecciones.
El doctor Robert H. Shmerling, de la Facultad de Medicina de Harvard, señala que el agua puede contener químicos como cloro y pesticidas que afectan la salud de la piel. Además, los jabones antibacterianos pueden eliminar bacterias buenas, alterando el equilibrio natural y fomentando la aparición de bacterias más resistentes.
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Por esto, Shmerling recomienda que, a menos que una persona esté sucia o sudorosa, ducharse varias veces por semana es suficiente. Duchas cortas, centradas en las axilas e ingles, son adecuadas para la mayoría. Es así que bañarse cada dos o tres días ayuda a mantener la hidratación natural de la piel y prevenir irritaciones.
El nivel de actividad y el clima también influyen. Aquellas personas con alta actividad física o en climas cálidos y húmedos podrían necesitar lavarse más frecuentemente. En cambio, en climas fríos y secos, hacerlo dos o tres veces por semana es suficiente. Además, quienes tienen piel seca o condiciones dermatológicas específicas deben reducir la frecuencia de baño.
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La dermatóloga Marisa Garshick señala que algunos individuos, como aquellos con piel grasa o caspa, podrían beneficiarse de lavarse a diario. Usar productos suaves y agua tibia en lugar de caliente es crucial para evitar la resequedad.
A fin de cuentas, no existe una única respuesta sobre la frecuencia ideal de baño. Depende de factores individuales como la actividad, las condiciones climáticas y de la piel. Adaptar la rutina de higiene a estas variables es clave para mantener una piel saludable.
