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Las cuatro leyes para conseguir el equilibrio y bienestar mental

Para lograr una estabilidad y buena salud mental, es importante seguir una serie de leyes del bienestar que recomiendan los especialistas.

Transitamos una era donde el malestar psicológico y los trastornos de salud mental, como la ansiedad y la depresión, han aumentado de manera alarmante, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Las causas son múltiples, aunque los expertos aseguran que es posible cambiar el rumbo hacia una mayor satisfacción y bienestar.

Viviana Kelmanowicz, licenciada en Psicología y Psicopedagogía, especializada en psicoterapia, psicología positiva y construcción del bienestar, explicó en una entrevista con Infobae que el bienestar no se reduce simplemente a estar alegre.

Cómo encaminar tu salud emocional hacia el bienestar (Shutterstock).

“No significa tener un pensamiento positivo ni repetir autoafirmaciones positivas, no implica un humor elevado permanente ni evitar el conflicto y la negatividad. El bienestar, como la palabra lo indica, tiene que ver con ‘estar bien’. Con aplicar ciertas herramientas y conocimientos para llegar a ese ‘bien estar’. Para ello, es necesario desplegar comportamientos sistemáticos y conscientes, guiando la atención hacia los elementos de la experiencia y los procesos de funcionamiento cognitivo que favorecen ese estado”, aseguró la especialista.

Según la experta, el bienestar implica sentir que nuestra vida tiene un propósito. Aunque las emociones positivas forman parte de este concepto, lo más importante es la sensación de que nuestra armonía y estabilidad dependen más de nuestro interior que de las circunstancias externas.

Para cultivar este estado, Kelmanowicz ha diseñado el método de “La ley de las 4”, que consiste en cuatro leyes esenciales: el automapeo, la intención, la atención y el conocimiento. Estas leyes actúan como una brújula que guía y orienta hacia una vida plena y feliz.

1. El automapeo: Permite a las personas identificar su posición frente a situaciones que desean cambiar. Es un "atlas" personal que delimita un territorio para profundizar en él. “Es un primer paso cuando me propongo algo. Es un zoom de acercamiento del territorio que quiero evaluar”, explicó Kelmanowicz. Para empezar, es necesario definir qué se desea cambiar, qué no nos está sirviendo y qué queremos incorporar a nuestra vida.

Cómo encaminar tu salud emocional hacia el bienestar (Shutterstock).

2. La intención: Juega un papel crucial en la adherencia a los objetivos. El manejo de la intención define cuánto y cómo nos aferramos a nuestras metas. “Seas consciente o no, la mayoría del tiempo tu mente va para donde quiere. Nuestra atención vaga de manera constante, y la forma de mantener el enfoque es mantener fija la intención en aquello que nos propusimos. La intención funciona como un reloj despertador que nos alerta para no olvidar nuestros objetivos”, detalla Kelmanowicz.

3. La atención: Subraya la importancia de dirigir conscientemente nuestra capacidad de enfoque. “Adonde dirigimos nuestra atención, nuestra lupa o nuestra linterna, allí nuestro cerebro hace foco y da luz”, explica Kelmanowicz. Por lo tanto, es crucial ser hábiles para iluminar y guiar la atención hacia situaciones que nos permitan vivir con sabiduría y bienestar.

Cómo encaminar tu salud emocional hacia el bienestar (Shutterstock).

4. El conocimiento: Proporciona dirección y sentido en la búsqueda del bienestar. Se basa en la premisa de que lo que ponemos en nuestra mente es nuestro, y modula nuestras acciones y pensamientos. “Un descubrimiento central de los últimos años es que tenemos la responsabilidad y una gran oportunidad para modificar el funcionamiento y la estructura del cerebro con nuestras acciones diarias”, dijo la especialista, destacando la influencia positiva que podemos ejercer en nuestras vidas y en las de otros a través del conocimiento.

Mediante este método, la experta insta a tomar un papel activo y consciente en la configuración de nuestras vidas, utilizando herramientas específicas que faciliten la adherencia a nuestras intenciones, la gestión de la atención, la adquisición de conocimiento práctico y, finalmente, la concreción de proyectos y el logro de la felicidad.