Según la psicología, así puedes darte cuenta de que tu pareja es un manipulador
Durante la convivencia con la persona amada se viven experiencias enriquecedoras que fortalece el vínculo existente, a pesar de ser un proceso complejo. Sin embargo, también existen problemas en la relación, y a veces, esto puede tener un impacto negativo para la salud mental, como por ejemplo, el “gasligthing”, que según la psicología, está relacionado a la manipulación que ejerce uno de los miembros de la pareja sobre el otro.
Si bien durante la época de noviazgo, las parejas viven un idilio, a la hora de casarse o irse a vivir juntos, comienzan a surgir algunos roces propios de toda relación, aunque esto, a veces escale y pueda llegar a la ruptura definitiva. En ese sentido, se ubica el fenómeno “gaslighting”, que según la psicología, está muy relacionado a la salud mental.
¿Qué significa “gaslighting”?
El origen del nombre de "gaslighting" proviene de la película “Gasligth” estrenada en 1940, en la que cuenta la historia de una pareja que poco a poco se desmorona a causa de la paranoia por parte de la mujer, dentro de una casa con varios misterios. A partir de esta premisa, surge el término en inglés que etiqueta a una de las conductas más usuales en las relaciones de pareja. Por lo tanto, se trata de una cuestión que amenaza la salud mental de ambos, según lo afirma la psicología.
Para la psicología, el “gaslighting” representa un hecho dañino para las relaciones de pareja, ya que, a partir de una conducta manipuladora de uno de sus integrantes, busca dañar la confianza de la otra persona sobre sus creencias, recuerdos y pensamientos, para así sacar ventaja sobre él o ella. La práctica diaria de ésta no sólo termina por condicionar la convivencia, sino también afectar la salud mental, hecho que puede desencadenar en la ruptura.
Y es que el ser humano siempre necesita de la mínima confianza para vivir la vida, empezando por la autopercepción y luego con otros puntos de vista para enriquecerlo. Sin embargo, cuando recibimos algunas descalificaciones metódicas por parte de personas significativas, se produce un daño emocional importante que puede afectar la salud mental. Lo cierto es que el “gaslighting” surge en las relaciones de pareja que utilizan frases como, “¿quién te llena la cabeza con esas ideas?” o “yo no hice o dije eso”, a fin de mostrar deficiencias y distorsiones en los dichos de la otra persona.

