Qué debes hacer si tu hijo no quiere dormir solo: consejos y tips
La transición de los niños a dormir solos es un hito en su desarrollo que varía según cada caso. Se considera que este proceso ocurre generalmente entre los 3 y 6 años. Si el niño se ajusta en este periodo no necesariamente indica un problema, aunque repasaremos una serie de consejos que pueden contribuir a esta misión.
Durante los primeros años, los niños se acostumbran a dormir acompañados, mayormente junto a sus padres. Sin embargo, a medida que crecen, es importante que intenten dormir solos. La transición puede ser un difícil, pero es crucial abordar este problema con calma, ya que es común y natural.
Los padres con niños renuentes a dormir solos deben comprender las posibles razones detrás de este comportamiento. En muchos casos, se debe a un sentimiento de dependencia que se ha desarrollado por la costumbre de dormir en compañía. Esta nueva situación puede generar inseguridades y miedos en los niños, llevándolos a evitar dormir solos.
Consultada por el diario español La Vanguardia, la psicóloga María Dolores Maestre sugiere corregir esta situación, incluso buscando ayuda profesional si es necesario. Mantener la calma y la firmeza, junto con crear una rutina de sueño, son estrategias efectivas para ayudar a los niños a aprender a dormir solos.
No obstante, la especialista dejó una serie de consejos que pueden ser útiles a la hora de hacer que nuestros niños aprendan a dormir solos:
1- Crear un ambiente confortable: Mantener una luz tenue encendida o la puerta entreabierta puede brindar al niño una sensación de seguridad y cercanía en su habitación. Esto reduce la ansiedad y facilita la transición a dormir solo. Además, asegurarse de que la cama y la ropa de cama sean cómodas contribuye a un ambiente propicio para el sueño.
2- Fomentar la relajación: Leer un cuento antes de dormir ayuda al niño a relajarse y a asociar la hora de dormir con un momento placentero. Los cuentos tienen un efecto tranquilizador que distrae al niño de sus preocupaciones sobre dormir solo, lo que facilita conciliar el sueño de manera tranquila.
3- Recompensar los logros: Reconocer y celebrar cuando el niño logra dormir solo refuerza su comportamiento positivo. Establecer un sistema de recompensas, como stickers o tiempo extra de juego, motiva al niño a seguir intentándolo y le da un sentido de logro.

4- Establecer rutinas: Mantener horarios consistentes para ir a la cama y seguir una rutina nocturna ayuda al niño a sentirse seguro y predecible en su entorno. Esto incluye actividades relajantes como un baño caliente o la lectura de un cuento, que señalan al niño que es hora de dormir.
5- Explicar la importancia: Comunicar de manera clara y comprensible por qué es importante dormir solo y los beneficios que esto conlleva ayuda al niño a entender y aceptar el cambio. Explicarle que dormir solo lo ayudará a ser más independiente, descansar mejor y sentirse más seguro de sí mismo. Invitar al niño a expresar sus preocupaciones también fortalece la comunicación y su confianza durante esta transición.

