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Qué es el minimalismo emocional

Esta nueva corriente invita a desprendernos de las emociones y pensamientos innecesarios

En la actualidad la sobrecarga de estímulos, información y entretenimiento que tenemos disponible hace que estemos hiperconectados, descuidando muchas veces lo que realmente nos hace bien en la vida. Esto nos lleva al estrés y la ansiedad, y en ese sentido, una forma de vivir con mayor paz mental es poner en práctica el minimalismo emocional.

El minimalismo emocional busca que nos desprendamos de cargas innecesarias, que despejemos nuestros pensamientos saturados y sentimientos comprimidos. Esta nueva corriente invita a deshacernos de emociones innecesarias concentrando nuestra energía en cosas que realmente son importantes para nosotros y nos brinda bienestar, equilibrando nuestra vida y protegiendo nuestra salud mental.  

El minimalismo emocional invita a desprenderse de emociones y pensamientos innecesarios. Foto: Shutterstock

En un artículo publicado en el sitio especializado “Psychology Today ”, señala que “liberar nuestra mente de preocupaciones superfluas reduce los niveles de estrés, mejora la concentración y potencia la capacidad de disfrutar del presente. Al deshacernos del ‘ruido emocional’, damos espacio a emociones más saludables y relaciones más significativas”.

Minimalismo emocional

El minimalismo emocional se trata de seleccionar con cuidado las emociones, pensamientos y relaciones con las que nos queremos quedar y lo que queremos deshacernos. El trabajo, los problemas familiares o las expectativas sociales son cuestiones con las que estamos lidiando a diario, y en muchas ocasiones son cargas innecesarias. Esta corriente busca que desechemos todas las emociones y pensamientos que no nos aportan nada para enfocarnos en lo que realmente es importante para nosotros.  

El minimalismo emocional nos ayuda a vivir con mayor paz mental. Foto: Shutterstock

 

Finalmente, de acuerdo a un estudio de “Minimalism.co", “uno de los pilares fundamentales de este proceso es la autocompasión. Cambiar el discurso interno autocrítico por uno más amable y compasivo puede mejorar significativamente el bienestar psicológico. Esta práctica nos ayuda a ver nuestras emociones desde un lugar más objetivo, sin juzgarnos, y nos ofrece la libertad de dejarlas ir cuando ya no nos sirven”.