Presenta:

Uno por uno, los escándalos que empañaron la historia de los Oscars

La gala de los premios Oscars reúne cada año a las personalidades más distinguidas de Hollywood y acapara las miradas de todo el mundo. Sobre todo, cuando el escándalo se apodera de la escena.
1198297.png

Desde los atuendos elegidos para asistir a la alfombra roja más importante del cine, hasta los discursos de los ganadores, pasando por el estado civil de las celebridades y el humor de los presentadores, la noche de los Oscars siempre da que hablar.

La edición N°94 no fue la excepción, y toda la atención de la noche se la llevó Will Smith -quien luego recibió el galardón a mejor actor- al darle una bofetada al presentador Chris Rock, minutos después de que éste se burlara de la apariencia de su esposa, Jada Pinkett.

La broma pronunciada por Rock estaba relacionada a la calvicie de Jada, que es producto de una patología, por lo que el comentario despertó la furia de Smith, quien sin dudarlo se dirigió hasta el escenario para propiciarle un golpe, ante la sorpresa de los presentes y de la audiencia que siguió desde sus hogares la transmisión de la noche más importante de la industria cinematográfica.

Pero esta polémica no es, ni de cerca, la primera que sucede en la noche de la Academia. Edición tras edición, se han sucedido numerosas situaciones incómodas y conflictos televisados que quedaron para la historia.

La memoria de los momentos polémicos se remonta a 1975, cuando el director Bert Schneider recibió el premio a mejor documental por Hearts and Minds, un trabajo sobre el conflicto bélico de Estados Unidos muy crítico con la política exterior del país.

Al recibir su estatuilla, Schneider agradeció al gobierno comunista de Vietnam por el apoyo recibido durante la filmación del trabajo, lo que desató el comentario de Frank Sinatra: “No es lugar para consignas políticas”.

Esa misma noche Warren Beatty, que subió después al estrado para presentar otro premio –y gran amigo de Schneider-, arremetió contra Sinatra: “Muchas gracias, Frank, vejestorio republicano”, dijo al saludarlo, aumentando la tensión.

En 1992, el blanco de las críticas fue Jodie Foster, quien desató la furia de activistas lésbico gays de los Estados Unidos por su papel en Silence of the Lambs, producción considerada homofóbica por quienes protestaban. Por ese motivo, en la puerta del Dorothy Chandler Pavillion, de Los Ángeles, donde se desarrollaba la ceremonia, se leían pancartas: “Jodie Foster: actriz, guionista, productora, lesbiana”, firmada por el colectivo de activistas Queer Nation, en una época en que Jodie no había declarado nada respecto de su orientación sexual.

Cuando Angelina Jolie ganó el Oscar como Mejor actriz de reparto en el año 2000, por su participación en la película Girl Interrupted, al momento de dar sus agradecimientos dijo que quería mucho a su hermano James Haven, a quien besó en la boca en la alfombra roja causando el asombro de los espectadores.

Y en 2017, la imagen de la productora australiana Jan Chapman apareció por error en la sección “In memoriam”, debido a que su imagen fue utilizada para acompañar la mención de la diseñadora de vestuario Janet Patterson. “Estoy devastada por el uso de mi imagen en el lugar de una gran amiga y colaboradora”, comentó Chapman días después.

En ese mismo año, Nicole Kidman dio fue noticia por aplaudir sólo con sus palmas. Al llamar la atención de la audiencia, aclaró que su extraño comportamiento se debía a un anillo que no le pertenecía y que temía dañar.

Pero sin dudas el momento más llamativo ocurrió hace sólo algunos años, durante la gala número 89 de los Oscars, cuando se anunció el premio más esperado de la noche, a mejor película.

En ese momento, Faye Dunaway y Warren Beatty anunciaron que la ganadora era La la land. Pero luego de que los productores de la película protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling, subieran a celebrar al escenario, llegó un anuncio que estremeció al mundo.

El equipo de producción notificó que en realidad la ganadora era Moonlight, pues había ocurrido una confusión con sobres que contienen los nombres de los premiados.

“Chicos, lo siento, no, hay un error. Moonlight, ustedes ganaron la mejor película...Esto no es una broma, me temo que leyeron la tarjeta equivocada”, se escuchó ante una audiencia perpleja.

Fue entonces que el elenco del filme protagonizado por actores afroamericanos celebró su triunfo.

En 2018 y mientras presentaba el premio a Mejor director, Emma Stone decidió abordar una de las grandes problemáticas de los Premios Oscar, la escasa producción de filmes dirigidos por mujeres, lo que refleja una industria proclive al machismo y el abuso de poder:

“Es el director cuyo toque indeleble se refleja en cada fotograma. Es el director quien, plano a plano, escena a escena, día a día, trabaja con cada miembro del equipo para promover la historia. Y es la visión del director que toma una película corriente y la convierte en una obra de arte. Estos cuatro hombres y Greta Gerwig crearon sus propias obras maestras este año”, dijo entonces.

Al listado se suma la polémica 2022, por la que Chris Rock decidió no presentar cargos contra Will Smith. Al recibir su premio a mejor actor, Smith dirigió unas palabras en alusión a lo sucedido y se disculpó con la Academia, pero no con Rock.

El lunes, la Academia emitió un comunicado en el que repudia todo tipo de violencia: “La Academia no aprueba ningún tipo de violencia. Estamos encantados de celebrar los ganadores de nuestra 94ª edición de los Premios de la Academia, que merecen este momento de reconocimiento por parte de sus compañeros y de los amantes del cine de todo el mundo”.