Mi viejo le encargó al Lauchón que enviara gente para matarme
Ayer, la noticia de la muerte de un agente de la Secretaría de Inteligencia de la Nación (ex SIDE) durante un operativo antidrogas recorrió los medios nacionales. Se trataba de Pedro Tomas Viale, alias el Lauchón, un hombre que, junto con Horacio Antonio Stiusso, actual director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia de la Nación, y Raúl Martins, conocido regenteador de prostíbulos, fue acusado de filmar a funcionarios y empresarios para extorsionarlos.
Por supuesto, los negocios relacionados con el narcotráfico y la trata de personas tampoco están fuera del “área de trabajo” que tenía el Lauchón, y una de las principales denunciantes de todos estos negocios y la participación en ellos de personal de la antigua Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) es Lorena Martins, hija de Raúl, quien, entre otras acusaciones, señaló que su progenitor había contratado al Laucha para asesinarla.
Actualmente, Lorena Martins vive en España, y MDZ Online se comunicó con ella para conocer más acerca de quién era este personaje que fue asesinado por la Policía Bonaerense.
- ¿Qué relación tenía tu padre con el Lauchón?
- Mi padre le pagaba un "abono" mensual al Lauchón por mantenerlo informado. Por ejemplo, el Lauchón controlaba periódicamente si algún teléfono de los prostíbulos o de los empleados más importantes estaba pinchado. Si había alguna tarea extra, se pagaba aparte. Esto se ve reflejado en varios mails y cierres de cuentas que hacían de los "negocios" de mi padre. No sé si mantenían negocios en temas de droga. No puedo confirmarlo ni desmentirlo. Además, eran amigos. Habían trabajado juntos en la SIDE, con la diferencia de que mi padre se retiró hace años y el Lauchón continuó estando en la actual Secretaría de Inteligencia hasta ahora.
- El Lauchón se hizo famoso, entre otras cosas, por extorsionar. ¿Qué detalles tenés de su relación con Stiusso?
- El Lauchón hablaba bien de Stiusso. Sólo que frecuentemente se quejaba de lo mal pagados que estaban actualmente en la Secretaría de Inteligencia, y según su frase, "los pendejos que entran ahora a la Secretaría de Inteligencia no saben nada. Les pagan una miseria. Es todo un desastre. La única forma de estar mejor es entrar con un título universitario, porque te asignan otra categoría". No sé si el Lauchón habrá extorsionado gente. Sé que a mi padre sí lo hacía. Grababa gente del poder judicial y financiero y guardaba las grabaciones para cuando le hicieran falta. Era una forma de proteger su red delictiva. Se hizo intocable y esos videos extorsivos eran su mejor carta para lograr la impunidad. Uno de estos videos fue encontrado en un allanamiento que se hace en una investigación contra mi padre. Esa investigación, a pesar de tener muchas pruebas sólidas, se cayó por errores procesales, no porque mi viejo fuera inocente. Es importante remarcar esto. Incluso, estuvo procesada su actual pareja, Estela Percival, por proxeneta. Supongo que esta forma de trabajar que tenía mi viejo la había aprendido en la SIDE. Puertas trampa, videos extorsivos, cámaras detrás de los espejos de su propiedad de la calle Anchorena, donde acude muchísima gente, micrófonos secretos con los que espía a sus propios empleados. Eso no es el modo de proceder del típico proxeneta. Eso es adquirido de la SIDE.
- ¿Cómo te enterás de que tu padre había contratado al Lauchón para matarte?
- El 28 de octubre de 2011 mi padre me dijo que me iba a matar. Yo estaba poniendo en riesgo un negocio millonario. Había descubierto los negocios más sucios de mi viejo. Yo estaba en Argentina después de haber vivido más de diez años en Europa. Lo que descubrí me hizo ver que mi viejo era un monstruo. El tema de las menores era especialmente aberrante para mí. El tema es que ese día y después de un cúmulo de cosas, mi padre fue claro, me dijo: "Te voy a matar". Yo lo conozco y sé que no mentía. Es un tipo que puede llegar a ser terriblemente cruel. Con respecto al Lauchón, mi viejo le encargó que enviara gente para “ocuparse” de esto, pero, por lo que me contó el mismo Lauchón, mi padre evitó decirle quién sería la víctima de ese trabajo. Sólo le dio la dirección y ciertos datos.
- Entonces es cierto que te dijo que no sabía que era a vos a quien debía matar…
- Uno de los matones, al ver que había personal de la policía en mi casa, que estaba por otras cuestiones y que les obligó a identificarse y los tuvieron retenidos un rato, le comentó al otro algo del Lauchón. Para los demás no significaba nada, pero ahí yo entendí todo. Inmediatamente llamé al Lauchón desde el teléfono de mi propia casa y le dije “¿vos mandaste gente a tal domicilio?” y le empecé a cuestionar cosas. Me juró que no sabía que el trabajo era contra mí. Pareció muy sorprendido y se disculpó. No sé si me mentía o no, pero en ese momento pareció sincero. Me dijo “¿cómo voy a hacer algo así si te conozco prácticamente desde que naciste?”. Luego agregó que mi viejo siempre lo metía en quilombos, que si hubiera sabido toda la info nunca se hubiera metido en algo así.
- ¿Te generan algún tipo de sospechas las circunstancias en las que mataron al Lauchón?
- Me genera muchas dudas la forma en la que murió el Lauchón. Dudas y sorpresa. No me atrevo a decir más, porque hablar de la SIDE en más profundidad me puede traer consecuencias. Hoy alguien que conoce al Lauchón y a mi viejo desde hace mucho me dijo que "le soltaron la mano". Prefiero no decir más.

