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"Alberto Fernández me llamó tres veces para que hiciera cambiar de opinión a Cobos con su voto no positivo"

El intendente de Godoy Cruz y presidente de la UCR de Mendoza se despachó contra Fayad e Iglesias. Habló sobre la participación de delincuentes en las internas del PJ y hasta contó que ve "Game of Thrones".
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Sábado 8, 10 de la mañana. Alfredo Cornejo (51) cita a MDZ en el café de un hotel céntrico para conceder la entrevista solictada por este medio. Allí aparece puntual junto a su jefe de prensa y café de por medio comienza a contar detalles de su vida privada y su vida política.

Hijo de un cordobés y una mendocina, nació y se crió en Eugenio Bustos. Allí creció jugando en una finca y siempre soñó con convertirse en jugador profesional de fútbol, tarea que le quedó pendiente. Su padre quería que fuera abogado, pero en los ’80 aún no estaba esa carrera en la UNCuyo.

El intendente de Godoy Cruz y presidente de la UCR de Mendoza está casado con Lucía y tiene dos hijos: Lautaro (20) y Constanza (23). Y confesó a este diario que "los fines de semana que mi hijo sale en auto no puedo dormir hasta que regresa a casa".

Pero entre muchas de las cosas personales que comentó, se declaró fan de las series televisivas y hasta dijo que ve Game of Thrones, la preferida de Cristina Fernández.

En una extensa charla habló sobre Iglesias y Fayad, aseguró que le gustaría ser gobernador y hasta contó que en su momento lo llamó Alberto Fernández  para que hablara con Julio Cobos así le hacía cambiar su voto "no positivo".

-¿Por algún motivo en particular su papá quería que fuera abogado?

-Mi papá nació en Córdoba en una familia de 12 hermanos. Él era el más chico y quedó huérfano siendo pequeño. La familia que lo crió estaba muy vinculada a los salesianos. Él estudió en los salesianos y se recibió de maestro normal… Con los salesianos vino a Rodeo del Medio y de ahí lo trasladaron a Eugenio Bustos, donde comenzó la historia de amor con mi mamá.

-¿Y usted cuándo decide venirse a la Ciudad de Mendoza?

-Primero me fui a Córdoba a hacer el pre-universitario de Abogacía, pero no arranqué… Luego me vine a Mendoza pero no había facultad estatal de Abogacía. Se estudiaba en la Universidad de Mendoza. La estatal se creó durante el gobierno de Alfonsín. Entonces, empecé estudiando Ciencias Políticas, porque me gustaba la política y para entonces ya había hecho mis primeros pasos en la Juventud Radical de San Carlos. Esta carrera tenía muchas materias de Derecho, entonces mi primer proyecto era empezarla hasta cuando se creara la carrera estatal de Abogacía, cambiarme y que me acreditaran estas materias. Efectivamente se creó la carrera, los profesores que tenía en Ciencias Políticas empezaron a dar clase allí, pero yo nunca me cambié. Me quedé en Políticas, fui electo delegado del curso y empecé a militar en la Franja Morada.

-¿Y por qué eligió el radicalismo?

-Mi papá era radical y la familia que lo crió en Córdoba era radical. Pero la verdad que me atrajo más bien Alfonsín que el radicalismo. Lo que más me gustaba de Alfonsín era que le gustaba remar contra la corriente…

-Como le va a tocar a usted: remar contra "La Corriente"…

-(Risas). En realidad, toda la dirigencia política de esa época apoyó lo de Malvinas y si te ponés a pensar un poco era una locura total. Con la poca información que había en el Proceso Militar, se sabía que las Fuerzas Armadas no estaban preparadas para ese desafío. Toda la convicción era que los ingleses no vinieran y que no dieran la pelea… Y Alfonsín era el único que decía que era una barbaridad ir a la guerra, en cambio los otros dirigentes (peronistas y algunos radicales) apoyaban esto porque era un sentir popular. La gente apoyaba el desembarco en Malvinas, seamos francos en esto. La gente también se equivoca…

Había mucha gente que apoyaba la recuperación de las Malvinas y Alfonsín fue contra la corriente y eso afirmó mi interés por la política, el radicalismo y por apoyarlo a él.

-Cuando empezó a militar, ¿siempre lo hizo con claras intenciones de hacer carrera dentro del partido?

-En los '80, estaba languideciendo la Dictadura, yo venía de un pueblo porque no vivía en el Gran Mendoza pero tenía un interés por lo público. Al principio lo hacía como un simpatizante y dialogaba mucho con mi papá que hablaba todo el tiempo de política.

-¿Es difícil tener amigos dentro de la política?

-Es una actividad que, por un lado, es muy competitiva en ciertos ámbitos dirigenciales, más de la élite… Crear amistad allí siempre es difícil, pero no sólo en la política sino en el ámbito empresarial también. En los ámbitos en donde se compite por el mismo objetivo es difícil crear amistad. Pero es distinto a decir que en la política no se puede tener amigos. Los que nos dedicamos casi enteramente a la actividad política, tenemos nuestra forma de sociabilización allí.

-¿Quiénes son sus amigos dentro de la política?

-Tengo amigos que todavía conservo desde cuando empecé. Los tengo en la política y fuera de la política. Trato de mechar un poco porque no viene bien generar tu propio microclima. Si te movés sólo con gente de la política y sólo con los que trabajan en tu grupo, es obvio que estás perdiendo información (risas), ni siquiera es práctico.

-¿Tiene amigos en otros partidos?

-(Responde en tono dubitativo). Si… Si… La verdad que no tengo amigos en otros partidos de los que están en la competencia, en los primeros niveles (sic). Pero sí tengo amigos que no están en primeros lugares. No me siento amigo de Paco Pérez, no me siento amigo de Ciurca… Tuve una muy buena relación con Ciurca, pero hoy ya no es buena. Considero que en el diálogo por la Reforma Constitucional, él privilegio su interés personal por encima de esa relación de cercanía que teníamos. No voy a decir que éramos amigos pero sí teníamos una buena relación.

-¿Es amigo de Julio Cobos?

-Con Cobos tengo una cosa ambigua porque no tenemos amigos en comunes pero siempre he tenido mucha empatía desde un primer momento. No sé si tenemos cosas en común pero le tengo aprecio y respeto en materia política. Todo el mundo lo ve como una persona que no es de la política, pero yo creo que es el político que tiene más olfato popular que yo haya conocido y con el que he convivido. Y eso sí lo respeto. Muchas veces hemos tenido diferencias de cómo enfrentar ciertas cosas y me ha convencido de que tenía razón. Lo que sí tengo, y tal vez esa es una virtud para mí que quizás otros no tienen, es una relación de iguales y no de subordinación.

-Cuando Cobos dijo "mi voto no es positivo", ¿qué sintió usted?

-Esa noche me llamó tres veces Alberto Fernández. Me llamó desesperadamente antes de las 0 y luego a las 0 dos veces para que hablara con Cobos. Y yo le dije: "Él tiene la decisión tomada y la decisión es esa. Lo único que te puedo decir es eso y no voy a hacer nada para torcérsela porque, además, creo que ustedes se han equivocado. Han llevado al país a una confrontación inútil y yo hablé con él y coincidimos en lo que a él lo implicaba". Pero cuando dijo "no positivo", creo que estaba muy nervioso y lo dijo como le salió. Y ya quedó como una marca. El peronismo es muy hegemónico y hace que este país no tenga estabilidad política, por lo tanto no tenés estabilidad económica ni social. El apoyo de Cobos y muchos radicales en ese momento era hacia otra forma. Era un clic de la Argentina… En 2001, explotó y pagó las cuentas De la Rúa, pero ese año fue el resultado de una equivocación de toda la década del '90, de una política económica que de alguna forma se está repitiendo hoy en día. Cuando explotó en el 2001, explotó una crisis de representatividad de las instituciones públicas y políticas de la cual no se ha salido. La gente sigue desconfiando de los dirigentes políticos, sigue pensando que son todos corruptos. Y la propuesta que hacía Kirchner era una reconstrucción de los partidos políticos, era un gobierno plural con una ideología de centro-izquierda democrática, donde el Estado tenía centralidad en la política económica y no lo hacía desde el peronismo, desde el justicialismo. Lo hacía como que había que superar al justicialismo y al radicalismo y desde esa convocatoria se hizo. Pero luego, gobernó con el justicialismo, con los mismos que habían gobernado con Menem, con las mismas personas. Hubo una concentración del poder donde el peronismo no aceptaba el disenso ni la oposición y esa es una actitud que no permite pactos. Es una imposición lo que hacen. Y se quebró esto y se quebró muy temprano… Y con ese gesto que tuvo Cobos, que es más simbólico que real, terminó una etapa del conflicto con el campo, porque hoy siguen teniendo problemas. 

 Alfredo Cornejo participó en la radio abierta de MDZ junto a Ricardo Montacuto y Cristian Sanz por el Día del Periodista.


-¿Qué estrategia va a usar el radicalismo para mostrarse como una oposición fuerte y firme?

-El radicalismo en Mendoza ha demostrado que es el que pone equilibrio…

-Pero Fayad e Iglesias lanzaron una lista…

-Fayad ha gobernado el radicalismo toda la década del ’90, ha hecho y deshecho en el radicalismo. Fue tres veces candidato a diputado nacional, dos veces candidato a gobernador. Impuso todo lo que se le dio la gana en esa década y perdió todas las elecciones, ¡todas! Y el radicalismo lo acompañó. Iglesias gobernó buena parte de la década de 2000, impuso todos sus criterios y el radicalismo lo acompañó. Fue gobernador de la provincia, pero fue candidato a gobernador tres veces y ha sido derrotado en dos oportunidades. Ha sido candidato a diputado nacional dos veces… En 20 años han tenido entre los dos las principales candidaturas del radicalismo: ha tenido cinco Fayad y cuatro Iglesias. En 20 años han sido los principales candidatos del radicalismo y el resto hemos sido: yo diputado nacional una vez (en 2005) y Cobos en 2003. Han gobernado el radicalismo a gusto y piaccere. En la última todo el partido lo apoyó a Iglesias menos Fayad que desdobló las elecciones. Ahora, ¿por qué no participa de las elecciones internas...? Las excusas que pone son absurdas… Las reglas del partido, la carta electoral, la junta electoral son las mismas con las que ellos fueron candidatos estos 20 años. Las mismas reglas, todo igual. Entonces, cuando ellos están arriba respetan la institucionalidad del partido, cuando ellos no están arriba y tienen que cooperar desde abajo, no. Eso es mezquindad.

Iglesias y Fayad sólo juegan en equipo y se acatan a las reglas cuando van como candidatos. No les gusta las reglas del partido, tenían las PASO (las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Si ganaba Cobos, era el primer candidato a diputado nacional. Si ganaba Iglesias, era él. No quiso participar de las PASO…

-¿Qué van a hacer con ellos?

-Ellos optaron por ir en otro partido…

-A lo que voy es ¿si los van a echar del partido…?

-Por lo pronto nosotros vamos a competir y luego de las elecciones veremos. Las próximas autoridades partidarias verán qué medidas toman. Insisto, Fayad e Iglesias al hacer lo que hacen, yendo por el Partido Federal, basarán su discurso en desgastar a Cobos y la UCR y con eso benefician al oficialismo. ¿Y todo ese suspenso de quiénes son los candidatos...? Los candidatos ya estaban decididos de antes y hay una influencia del Gobierno Nacional y Provincial en esa lista, por eso va Fayad en tercer lugar. Se lo exige la Nación que le ha dado un montón de recursos para obras en la Capital.

-¿Esto debilita la imagen del radicalismo?

-No es lo que dicen las encuestas. Lo ideal hubiese sido que participen de las elecciones internas de los cargos provinciales y en las PASO dentro del radicalismo. La verdad lo lamentamos. Me parece que la ciudadanía que quiera castigar a Cristina Fernández de Kirchner, que quiera ponerle equilibrio a la presidenta, la ciudadanía que está cansada de la forma en la que se maneja la economía, del autoritarismo y la intolerancia del Kirchnerismo va a castigar con la boleta de la UCR y con la candidatura de Cobos. Nosotros aspiramos a eso y creemos que la ciudadanía va a tener un voto útil en ese sentido. Dispersar el voto opositor no sirve, más en el caso de Fayad e Iglesias que hacen discurso opositor pero acciones favorables al oficialismo.

-Para las próximas elecciones presidenciales: ¿Cobos o Sanz?

-Primero vamos a ver cuál es el escenario que tengamos en 2015. Si la oposición es inteligente, en ese año tiene que reunir la mayor cantidad de adhesiones posibles en base a un programa común. Y dentro de esas adhesiones, mitigando de centro-izquierda todas las opciones posibles, el radicalismo puede ofrecer tanto a Ernesto Sanz como a Julio Cobos como candidatos a presidentes con mayor experiencia, credibilidad y con el radicalismo que los sostenga detrás. El radicalismo tiene presencia en todas las  provincias, en muchas está disminuido, en otras es más fuerte, pero no le da para llegar solo, tiene que llegar con una coalición. Y los dos califican como para ser presidentes. Cobos por la sintonía popular que tiene y su alto conocimiento a nivel nacional. Y Sanz se ha destacado en los ámbitos legislativos, está bien asesorado y es una persona creíble para los sectores influyentes de la Argentina. Para el radicalismo de Mendoza es un gusto tener dos candidatos presidenciales y no creo que sea oportuno hoy en día optar por uno o por otro.

En el Día del Periodista también visitó la redacción de MDZ. 

-¿Va a ser candidato a gobernador?

-No lo sé aún, pero sí me gustaría. Debo decir que la situación de Mendoza es muy mala. Desde el punto de vista de lo fiscal, es un aparato administrativo enorme para pagar sueldos bajos, los empleados públicos en líneas generales cobran mal. Y tenemos servicios muy mal administrados, especialmente: salud, seguridad y educativo. Hay servicios que se están prestando muy pero muy mal y lo sufre la clase media, ya que le implica gastos alternativos. Hay un deterioro de la Educación muy fuerte y nadie discute sobre eso. La directora General de Escuelas manda señales rimbombantes pero no hay ningún cambio en la calidad educativa. Las prestaciones de Salud son muy malas y el sistema está muy desorganizado. Russo pone mucho énfasis discursivo en diagnósticos pero no en acción, no ha podido torcer el rumbo de un servicio de salud que venía muy mal. Y en materia de Seguridad ni hablar. Hay una complicidad muy grande en esconder hechos delictivos y casos de inseguridad.

La inseguridad en Mendoza es muy grave y ponen énfasis en que no se sepa en lugar de prevenir para que no pase.

Y, en sintonía con lo que venía diciendo, Cornejo denunció: "Permitime que te diga algo más: en estas internas peronistas ocurrió algo muy grave en San Rafael, que en los medios nacionales es uno de los principales temas, hay escuchas telefónicas que no son por una causa de compra de votos, es por robos, delitos muy graves… Y en esas escuchas queda en evidencia la complicidad entre el aparato político de San Rafael y los principales delincuentes de ese departamento. ¿Qué autoridad puede tener un gobierno provincial o municipal si están trabajando para ellos en la interna del partido los principales delincuentes de San Rafael? ¿Cómo administrar bien un sistema de seguridad con esos gestos? Si a eso se le agrega lo de Godoy Cruz que también ha pasado lo mismo, pero hay un agravante: se le daban planillas a los comisarios y policías para que trajeran familiares, amigos y demás a votar. Y en muchos casos se les ofrecía ascensos y cosas de ese tipo. Entonces, el sistema  de seguridad no puede andar bien si se lo ha politizado de esta forma y si hay complicidad con algunos delincuentes, como ha saltado en esas escuchas telefónicas de San Rafael.

-¿El gobernador tendría que dar explicaciones sobre estos casos y sobre el pago de sobreprecios de publicidad…?

-Para nosotros es evidente que hay un modus operandi… Los mismos diputados radicales (Alejandro Limas, Roberto Infante y Daniel Dimartino), que presentaron la denuncia sobre el sobreprecio de publicidad, han pedido informes sobre tres empresas más que han facturado cifras similares y no se ha dado ninguna explicación. Creo que Paco Pérez tiene que dar información sobre estos... El caso que se está investigando, el 50 por ciento de esa pauta estaba en el Ministerio de Infraestructura, en el cual él era ministro. Alguien se ha escudado en nombre de él como que no era quien tomaba esas decisiones, responsabilizándolo a Cazaban. Pero la Constitución es muy clara y en ese sentido dice que los ministros y secretarios del gobernador son solidariamente responsables de las decisiones que toman… Lo dice la Constitución, si vos firmaste sos responsable. Además, se debe explicar sobre otras empresas, no cargar solamente sobre Mátar. Yo creo que debería explicar y despejar todas las dudas al respecto.

-Si tuviera que hacer una alianza, a quién elegiría: Rosales, Aguinaga o De Marchi…

-A Rosales lo conozco poco. Aguinaga se ha desempeñado muy bien en la Legislatura Provincial. Veo que comparto algunas posiciones, pero si alguna vez tuviese que hacer una alianza con ellos, primero deberíamos afinar que cosas tenemos en común. Y de hacer una alianza me parece que sería útil hacerla con todos ellos, con el partido… Creo que en Mendoza hoy nos unen varias cosas pero nos separan algunas otras, deberíamos  profundizar esas coincidencias y limar las diferencias. Hoy no lo veo cercano.

-¿Puede nombrarnos 10 jóvenes radicales locales que se estén destacando dentro del partido y se les vislumbre un buen futuro dentro de la política?

-Nosotros estamos fomentando esos liderazgos, que es algo que no puede explicar Iglesias, que después de todo lo que ha sido, tendría que ser un dirigente que esté acompañando a los jóvenes en lugar de fomentar su propia figura. Entre los jóvenes te puedo nombrar a Tadeo García Zalazar, que es el autor del proyecto de Reforma Política Integral. Tadeo tiene mucha proyección, está formado, tiene sus estudios académicos y su presencia territorial en Godoy Cruz y en otros departamentos. Pamela Verasay, que va a ser la segunda candidata a diputada en el primer distrito, es contadora, trabaja en la actividad privada, no está en el sector público. En Alvear está Gustavo Villegas alias El Ruso, que no tiene ningún cargo público, es empresario y en su momento trabajó en la Municipalidad de Capital  y va de segundo diputado en Alvear. También tiene muy buena proyección Luis Petri, que si bien ha tenido mucho rodaje es joven y ha tenido dos mandatos de legislador provincial. Luis tiene mucho impulso y habría que mirar en él para el radicalismo que viene. Creo que en el caso de que entre como diputado nacional va a hacer un gran trabajo. Una apuesta que hemos hecho en las últimas elecciones es Pablo Narváez que es el presidente de la Juventud Radical y va de tercer diputado en el primer distrito. También está Lorena Meschini que es diputada provincial y tiene un trabajo territorial en lo social en Guaymallén. En Lavalle hay un grupo de dirigentes importantes, allí está Lucas Lupo, que va de primer candidato a concejal. En ese departamento también está Víctor Araujo. En Las Heras, está Martín Bustos. Y Jorge López, que es economista y trabajó con Cobos en el Senado. Él va de cuarto candidato a diputado provincial en el primer distrito. Le veo mucha potencialidad a  Martín Kerchner, que es el secretario de Hacienda de Godoy Cruz, tiene solvencia técnica, es docente universitario y trabajó con Leopoldo Orquín.

Dos preguntas sobre CFK

-¿En qué se equivoca la presidenta?

-En muchas cosas, pero la que más me preocupa es que no se deja asesorar por gente idónea en materia económica y política. Y su intolerancia no le ayuda a representar adecuadamente a buena parte de los argentinos productivos (clase trabajadora y empresarios).

-¿En qué acierta la presidenta?

-Lo que reconozco yo se le va a reconocer históricamente: la centralidad del Estado como rector de la política económica. Pero ha abusado sin límites de esa política y sin aprovechar las virtudes del mercado, lo que se puede complementar perfectamente.