Tom Holland reveló cuál fue su habilidad para conquistar a Zendaya
Todas las cosas que uno aprende en la vida pueden ayudarle en aspectos de la misma en las que puede no esperarlos. Así le pasó a Tom Holland, que en una entrevista reveló una habilidad que forjó y que, sin quererlo, le ayudó a conquistar a su novia, Zendaya.
Es bien conocido que el actor británico de 27 años pegó el salto a la fama mundial al ponerse el traje azul y rojo de Spider-Man dentro del Universo Cinematográfico de Marvel y que pudo brillar aún más en la última trilogía del superhéroe arácnido. Pero hubo un momento en el que pensó que no lo lograría.
En un reportaje, Tom contó que sus inicios en la actuación le subieron tanto los humos que, cuando se enfrentó con la realidad, fue duro. “No dejaba de audicionar, audicionar y audicionar, y ya estaba un poco agotado de esa rutina. Pensaba, y esto lo digo siendo brutalmente honesto, que había terminado de hacer una película de Ron Howard, y sentía que ‘la había roto’”, confesó.
Continuando con su relato, “pensaba que ya no tenía por qué seguir yendo a castings, pero era más bien todo lo contrario. Entonces, había entrado en esa rutina de seguir presentándome para otros proyectos, y aunque estaba seguro que iba a quedarme con el papel, nunca conseguía nada. Eso era un verdadero golpe”.
Fue ahí que debió considerar una segunda opción, y por qué no con algo tan arraigado en su historia. “Mi mamá me dijo que, como no estaba consiguiendo trabajo, tenía que armar un plan B. Entonces me anotó en una escuela de carpintería, para hacer un curso de seis semanas. Y me mandó a ser carpintero”, recordó Holland.
El oficio del trabajo con la madera es algo muy presente en su historia familiar y que, personalmente, le da mucho placer. “La carpintería es algo que disfruto mucho. Realmente la amo. De hecho yo fabriqué la mesa de cocina de mi mamá, y también su mesa de oficina. Construí todos los placares de mi cuarto e hice una pajarera con mi abuelo”.
La historia con la actuación ya es mundialmente conocida y ese plan B se convirtió en una habilidad que Tom puede utilizar a gusto, hasta de manera artística, y por qué no como un as bajo la manga.
“Una vez arreglé la puerta de mi novia (Zendaya), en una etapa muy temprana de la pareja. Estaba de visita en su casa, y su puerta estaba rota. Entonces le dije que se la iba a arreglar, y después resultó que nos enamoramos”, recordó Holland. Y hoy, que consideró alejarse de la actuación, habrá que ver sus redes sociales, ya que podría postear fotos suyas con serrucho, tablones y un lápiz sobre la oreja.