Cuáles fueron los robos millonarios que hizo Lindsay Lohan
Si algo marcó la carrera de Lindsay Lohan fueron sus excesos. Una chica que tenía todo para ser una estrella, con el talento, la imagen y la gracia para trabajar en cualquier película de cualquier género a la que la convoquen, pero que las malas decisiones a temprana edad le han coartado esas posibilidades durante su joven adultez.
Problemas con las drogas y el alcohol desviaron el camino al estrellato de Lohan, que se volvió famosa tanto por sus primeras películas como por los escándalos en los que se vio envuelta, de los cuales, algunos se debieron a la cleptomanía de la joven y al abuso de confianza con amigos y gente que acababa de conocer.
Lindsay nació el 2 de julio de 1986 en Nueva York, y de muy jovencita ya era una estrella de Disney. Debutó con la película Juego de gemelas (A parent trap) a sus 10 años, y su estupenda interpretación la puso en la cima del cine infantil. Ya de más grande, a sus 17, y con algo de camino hecho en televisión, llegó otro hitazo: Chicas Pesadas (Mean Girls). Y fue con esta peli que se vislumbraba un futuro promisorio, al que en no mucho tiempo se empezó a nublar.
Primero fue el consumo de drogas, después el de alcohol, luego fue los problemas con la autoridad, pero aun más de grande vinieron los hurtos, que se fueron repitiendo en diversas ocasiones y que, en suma, llegarían a cifras millonarias.
La primera acusación llegó en 2008, cuando Lindsay tenía 22 años. En una fiesta, una chica la denunció por robarle un abrigo de piel, pero la actriz negó las acusaciones. Al año siguiente, visitó la sala de exposición de la diseñadora de joyas Arielle de Pinto, donde se llevó varias piezas para una sesión de fotos, dejando como seguro una impresión de su tarjeta de crédito por si ocurría algo con los accesorios. Finalmente, ella nunca devolvió la bijouterie.
En 2010, la actriz fue acusada de robar un reloj Rolex valuado en 35.000 dólares que le pertenecía a uno de sus amigos. Lohan negó tal acusación, pero la misma se mostró en vasias apariciones públicas con ese reloj. Volvió a inculpársela por robo un año después, pero esta vez sí tuvo que pagar en la cárcel, ya que el botín fue un collar valorado en 2.500 dólares de una joyería de Los Ángeles.
La denuncia más grande fue en 2012, ya que se sospechó que la joven se habría llevado otro botín que contenía una variedad de joyas y relojes Rolex, con un valor aproximado de 100.000 dólares, pero al no haber pruebas concretas, este caso se desestimó por falta de evidencia. Un año más tarde se había llevado varias joyas y ropa del departamento de vestuario de la tira televisiva “Anger Management,” y, cuando fue expuesta, pidió que el valor de los artículos se le descuente de su sueldo en aquella tira.
La última acusación la tuvo de parte del empresario multimillonario ruso Egor Tarabasov, quien hoy es su ex pareja. La denuncia de Egor indicó que Lindsay le robó casi 30.000 dólares que tenía en su casa. Pero a día de hoy, Lohan no hace otra cosa más que esforzarse para volver al ruedo y, a pesar del gran desvío que tomó y a sus 37 años, hacer una realidad todo eso que se esperaba de ella cuando recién empezó.