Por qué Don Johnson, el padre de Dakota Johnson, estuvo preso
Don Johnson es un verdadero ícono dentro de Hollywood. Se convirtió en el galán de la década del 80 y ganó gran popularidad gracias a ser uno de los protagonistas de la famosa serie División Miami. Sin embargo, su vida estuvo cargada de anécdotas extraordinarias que la podrían convertir en una verdadera película.
La producción que lo llevó a ser un verdadero mito se trasmitió durante seis años, pero él ya venía probando suerte en la industria desde 1973, año en que realizó su primer participación en The Harrad Experiment con 22 años, una película en la que compartió elenco con Tippi Hedren, madre de quien luego sería su esposa dos veces, Melanie Griffith.
A lo largo de su vida, Don Johnson vivió importantes romances con figuras como Cybill Shepperd, Uma Thurman, Barbra Streisand y Patti D’Arbanville, además de la ya mencionada actriz con la que se convirtió en padre de Dakota Johnson. También tuvo años de excesos y abusos de sustancias, por lo que en sus 72 años no le faltó nada.
Pero mucho antes de convertirse en una mega estrella y de pensar en involucrarse en el mundo de la industria del cine, el actor tuvo una adolescencia rebelde que lo llevó a pasar una noche en prisión. Todo sucedió cuanto tenía tan solo 12 años y vivía en un pequeño municipio de Misuri.
En aquella época, Don Johnson se aburría bastante, entonces a la salida del colegio, y en compañía de un grupo de amigos, pasaba la tarde robando autos. Eso lo llevó a terminar detenido y, además, fue el inicio de una vida cargada de momentos oscuros.
En diálogo con The Guardian, hace algunos años atrás, se refirió a esa época de su vida. “Tenía todos los números de la quiniela: abuso, divorcio de mis padres antes de que yo cumpliera los 12 y encima, era el más grande de los hermanos”, expresó el actor.
Además, reveló que como sus padres lo habían tenido cuando eran tan solo unos adolescentes, no estaban muy presentes y en su hogar no había ningún tipo de límites. Don Johnson y sus hermanos hacían lo que querían, y de un momento al otro, quien empezó a dar indicaciones y tener ciertos cuidados fue él para proteger a los más chicos.
“Fue una niñez muy triste. Y cuando te vas de tu casa a los 16 y sin planes, y te tenés que defender solo hasta en el colegio, eso te forja el carácter”, confió.