Cuál fue el día que la vida de Winona Ryder cambió para siempre
Desde muy pequeña, Winona Ryder demostró excelentes condiciones para la actuación. Su temprano debut en la industria dejó claro que su hábitat sería el mundo del espectáculo, desenvolviéndose con mucho profesionalismo y edificando una carrera ejemplar en la pantalla grande.
En 1986, Winona tuvo su primera película al participar del elenco de Lucas (1986), aunque sus éxitos comenzaron a llegar a finales de la década a partir de los papeles que tuvo en Beetlejuice (1988), El joven manos de tijera (1990) y Drácula (1992). Fue nominada al Premio Oscar como mejor actriz secundaria por La Edad De La Inocencia (1993) y como mejor actriz principal por Mujercitas (1997).
Llegando a finales de los '90, los grandes papeles continuaron con Inocencia Interrumpida (1999) y Otoño en Nueva York (2000). Más allá de haber sido también nominada y galardonada por grandes premios, un costado desconocido se descubrió en ella y eso le trajo muchísimos problemas a la reputación de la actriz.
El gran golpe que recibió en su vida y carrera se dio en 2002, cuando fue condenada por cleptómana. En ese entonces, Winona había hecho unas compras en una tienda de ropa, pero no pagó todo ya que a su vez se había apropiado varios pares de medias, un cardigan, unas remeras y una cartera por valor de 5.400 dólares. Todo esto aconteció el 12 de diciembre de 2001, fue detenida de inmediato y luego la juzgaron.
Con las grabaciones del acto como prueba fehaciente, fue condenada a tres años de libertad condicional y a 480 horas de servicio comunitario. El juez, de todos modos, fijó una fianza de 20.000 dólares que fue ejecutada sin inconvenientes. Sin embargo, fue un verdadero escándalo y quedó marginada del mundo Hollywood.
Todos condenaron a Ryder y la prensa tocó extremos de su vida, como la problemática con sus adicciones, desde los tranquilizantes y analgésicos. “La mayoría de la gente cree que todo se descalabró desde ese momento, pero las cosas no venían bien desde hacía algunos años. Necesitaba parar, y descubrí que había vida detrás de las cámaras”, explicó la actriz sobre cómo todo eso la ayudó a reflexionar y darse cuenta de sus fallas.
En los siguientes años, Ryder pasó de ser una de las figuras más buscadas y toda una superestrella a ser apartada del ambiente a pesar de participar en alguno que otro proyecto. Si bien hubo algún que otro éxito, su renacer absoluto se terminó dando al participar de la serie Stranger Things (2016), con los hermanos Matt y Ross Duffer depositando su confianza en ella.
Allí tomó el papel de Joyce Byers, madre de Will (Noah Schnapp) y Jonathan (Charlie Heaton), con un personaje protagónico determinante dentro de la serie y clave en más de una ocasión para resolver los diferentes misterios que se dieron en el Upside Down. La serie, un completo furor en la plataforma Netflix, ya lleva 4 temporadas y se estima que su final será en 2024. Mientras tanto, Winona recuperó todo su prestigio y parece haber dejado atrás todo ese pasado sombrío que la envolvió por años.

