Superávit fiscal en la lupa: los ingresos cayeron un 2,5% y el gasto primario se achicó un 7%
El superávit fiscal financiero de $245.000 millones en julio se logró a pesar de una caída de los ingresos reales del 2,5%.
No cabe duda de que la promesa de achicar el Estado del presidente Javier Milei se cumple. Aunque las cuentas fiscales del mes de julio mostraron un fuerte superávit primario cercano a los $2,9 billones y un superávit financiero bastante menor de $245.000 millones, el resultado hay que sumarlo en su totalidad a la casilla de gastos.
Según los análisis de IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal) y CEPA (Centro de Economía Política Argentina), los ingresos reales interanuales cayeron un 2,5%, mientras que la motosierra volvió a mostrar su fuerza y bajó el gasto público un 5,2%, con un descenso del gasto primario del 7% real interanual.
Por el lado de los ingresos el desglose marca un descenso en términos reales del 3,1% de los tributarios y una suba de 4,8% real interanual de los no tributarios.
En los primeros siete meses del año, según las cuentas de IARAF, los ingresos totales disminuyeron 4,6% en términos reales respecto del mismo período de 2025, mientras que el gasto primario cayó 2,8%. El superávit primario acumulado alcanzó $11,15 billones, una reducción real de 17,6% frente a los $13,54 billones registrados un año antes. Si se excluyen los ingresos provenientes de privatizaciones, el resultado se reduce a $9,95 billones, con una caída real de 26,6%.
El resultado financiero acumulado también muestra un deterioro. El superávit de los primeros siete meses pasó de $4,21 billones en 2025 a $1,95 billones este año, una baja real de 53,6%. Sin los ingresos extraordinarios por privatizaciones, el saldo se reduce a $748.207 millones, lo que implica una contracción real de 82,2%.
El ajuste del gasto sostiene el resultado
De acuerdo con CEPA, el gasto total del Sector Público Nacional alcanzó $14,13 billones en julio, con una disminución real de 7% interanual y de 29,9% frente al mismo mes de 2023. En los primeros siete meses del año, la baja acumulada fue de 30,4% respecto de igual período de 2023.
Las prestaciones sociales se ubicaron 8,1% por debajo de julio de 2025 y 14,7% respecto de julio de 2023. Dentro de este conjunto, las jubilaciones y pensiones contributivas registraron una reducción de 5,7% frente a 2023, mientras que las asignaciones familiares y las pensiones no contributivas mostraron caídas mayores.
Los recortes en los subsidios económicos fue uno de los ítmes que más sufrió la motosierra. Desde 2023 el gasto en subsidios cayó 49,3% en términos reales, con una reducción de 49,9% en los subsidios energéticos y de 44,5% en los destinados al transporte.
En el caso del transporte, la reducción se vinculó con la suspensión de las compensaciones tarifarias al transporte público del AMBA a través del sistema SUBE. En los primeros siete meses, el gasto en subsidios al transporte acumuló una baja de 41,7% frente al mismo período de 2023.
Los gastos de funcionamiento también sufrieron un fuerte ajuste. En julio se ubicaron 28,7% por debajo de igual mes de 2023 y, en el acumulado del año, la reducción alcanzó 27,6%. Dentro de este rubro, los salarios de la administración pública nacional registraron una caída real de 32,4% respecto de julio de 2023.
El recorte es todavía más pronunciado en los gastos de capital, utilizados como referencia de la inversión en obra pública. El gasto de capital cayó 87,2% frente a julio de 2023 y acumuló una reducción de 84,6% en la comparación de los primeros siete meses.
Ingresos cada vez más flacos
En julio, los recursos totales alcanzaron $17,09 billones, con una caída real de 2,5% interanual y de 4,8% respecto del mismo mes de 2023. En los primeros siete meses, la baja interanual fue de 4,6%.
Para el mes, el descenso real fue de 3,1%, con un IVA que se mantuvo prácticamente estable respecto de julio de 2025, con una caída de 0,1%, pero con un acumulado de nueve meses consecutivos de retroceso interanual real, producto claro de la crisis del consumo.
La recaudación por Derechos de Exportación, en tanto, cayó 21,7% interanual en julio y acumuló una pérdida de $2,75 billones en los primeros siete meses respecto de 2025, a valores constantes de julio de 2026. Un resultado esperado dada la baja de retenciones para productos agrícolas y cárnicos desde julio de 2025.
Tampoco sorprendió la caída de recaudación por Derechos de Importación del 31% real interanual en julio. Son siete meses consecutivos de descenso que muestran tanto la retracción del consumo, como las excenciones que el gobierno habilita a cada vez más productos, como a alimentos de primera necesidad.
Un ítem que se destacó fue Ganancias, con una suba real de 25%. Pero con un asterisco: el incremento estuvo relacionado con la postergación del vencimiento correspondiente a las declaraciones juradas de personas humanas del período fiscal 2025.
Una vez más, el impuesto de Bienes Personales aportó en positivo con un aumentó 21,8% interanual.
La evolución del resultado acumulado también plantea un desafío para las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional. Según el análisis de CEPA, en la segunda revisión de abril de 2026 el organismo redujo en $1,60 billones la exigencia para junio y estableció un objetivo de superávit acumulado de $16,26 billones para diciembre.
El análisis señala que, con la estacionalidad registrada el año pasado, el Tesoro podría alcanzar un superávit acumulado de $11,92 billones al cierre de 2026, por debajo de la meta anual. Bajo esa proyección, quedaría una diferencia de $4,34 billones respecto del objetivo fijado por el organismo.



