Solo el 8% de las empresas sabe gestionar el cambio cultural que exige la Inteligencia Artificial
El principal desafío al integrar IA en las organizaciones no es tecnológico, sino humano. La gestión del cambio es un factor clave para lograr resultados.
Uno de los aprendizajes más relevantes de Aditi al incorporar Inteligencia Artificial a sus propios procesos es que no se pueden saltear pasos.
Archivo.En una investigación de Deloitte, los líderes encuestados consideraron la falta de competencias adecuadas en los trabajadores como la principal barrera para integrar Inteligencia Artificial en los flujos de trabajo existentes.
Para adaptar su estrategia de talento, el 53% de las organizaciones está priorizando capacitar a la plantilla en general para aumentar el nivel de competencia y familiaridad con la Inteligencia Artificial y el 48% desarrollar estrategias de mejora de competencias (upskilling) y reconversión profesional (reskilling).
La compañía de la cual soy parte, enfocada en la ingeniería de resultados a partir del trabajo con IA, sostiene que las empresas más exitosas al incorporar esta tecnología no se limitan a capacitar, sino que rediseñan los puestos para combinar las fortalezas humanas y las capacidades de la IA. El principal punto de fricción tiene que ver con las personas.
Tenemos que transformar a nuestro propio personal, enseñarles nuevas habilidades y fomentar una cultura que adopte la IA y la utilice como eje central de trabajo. Los obstáculos técnicos existen, tales como datos que limpiar, sistemas legacy, integraciones, pero son más sencillos de resolver. El verdadero desafío está en las personas y en la gestión del cambio.
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El desafío está en las personas
Según otro estudio reciente de Deloitte, solo 27% de los encuestados considera que su organización gestiona bien el cambio, mientras que apenas 8% cree que es altamente efectiva para satisfacer las necesidades de aprendizaje continuo de sus trabajadores.
La formación reduce la resistencia, lo que puede generar miedo es pedirle a las personas que utilicen IA generativa sin ofrecerles una ruta de aprendizaje adecuada, porque eso sería impulsarlos hacia el fracaso. Sin embargo, cuando el talento recibe formación y acompañamiento, los temores se disipan.
En este contexto, la ansiedad por llegar a la IA más avanzada puede llevar a las organizaciones a subestimar las etapas intermedias. Según la experiencia de Aditi, muchas organizaciones buscan pasar directamente a sistemas basados en agentes sin involucrar al personal ni abordar los sistemas heredados o la deuda técnica.
Por eso, la compra de licencias de IA es apenas el inicio de una curva de madurez que continúa con protección, gobernanza, controles de costos, capacitación, integración con datos y sistemas existentes y automatización de workflows, hasta llegar a sistemas basados en agentes.
Ese fue, de hecho, el camino que seguimos en la empresa al incorporar IA a nuestros procesos: en lugar de empezar preguntando cómo usar la tecnología, identificamos qué problema necesitábamos resolver y recién después analizamos de qué forma la IA podía ayudar.
La adopción comenzó con casos de uso acotados, formación práctica y reglas claras de seguridad y manejo de datos; una vez consolidados esos hábitos, avanzamos hacia integraciones con sistemas corporativos y automatizaciones más complejas.
Uno de los aprendizajes más relevantes de Aditi al incorporar Inteligencia Artificial a sus propios procesos es que no se pueden saltear pasos. La adopción de IA no es un momento, sino un proceso. Una empresa no puede pretender saltar directamente a los agentes autónomos sin haber construido antes las capacidades necesarias. Para llegar a una implementación exitosa, primero hay que preparar a la organización y a las personas.
* Federico Guidoni, IT Director en Aditi Consulting.


