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Sin descanso: ahora la motosierra llegó al Banco Central, que cerró delegaciones regionales

La decisión del Banco Central afecta a doce regionales, entre ellas la de Posadas, en Misiones. Los bancos deberán dirigirse ahora a Corrientes.


El plan de ajuste del Estado nacional llegó al Banco Central de la República Argentina (BCRA), que decidió cerrar delegaciones regionales, entre ellas la de la ciudad de Posadas. Esta decisión produjo alerta en el sistema financiero por el encarecimiento de los movimientos financieros.

Las delegaciones regionales tienen la función de nutrir de dinero a los bancos de la plaza local. La decisión del BCRA ya fue comunicada a los trabajadores, que deberán ser reubicados.

En Posadas el cierre afectará a cuatro empleados, mientras que sumando al resto de las delegaciones son 32. Se estima que en un mes el cierre será definitivo. La motosierra avanzando en el sector financiero.

Las entidades bancarias que operan en la provincia de Misiones están averiguando si podrán guardar el efectivo, sino el costo del traslado se va a disparar, lo que, en última instancia, se trasladará a los usuarios del sistema financiero, señalaron fuentes oficiales.

Duro rechazo

La medida ya generó rechazo institucional en el Senado, donde advierten sobre un impacto económico, federal y social en las provincias afectadas.

“Ejemplo de la vida cotidiana: Mañana sale algún pago urgente en la Provincia, hoy el Banco Central le da en el momento al banco el dinero. Al no estar la delegación y si el banco no tiene ese efectivo, la agencia más cercana que va a quedar es en Corrientes. Eso es gasto, tiempo, logística”, indicó Rafael Ruiz Moreno de La Bancaria, en declaraciones a la prensa local.

Menos uso de efectivo

La resolución del Banco Central obedece a “menos uso de efectivo, mayor digitalización y necesidad de eficiencia”. Sin embargo, la lectura desde el interior del país es otra: menos presencia estatal, más costos y mayor centralización.

Los propios datos oficiales muestran que la regional Posadas no era marginal. En 2025, movió 324.960 millones de pesos entre depósitos y pagos, con una estructura reducida de apenas cuatro empleados.

Sin embargo, ese volumen quedó relegado frente a otras plazas que el Banco Central consideró “estratégicas” dentro del nuevo esquema concentrado. La lógica aplicada fue simple: cerrar las agencias de menor escala relativa y concentrar la operatoria en nodos más grandes como Corrientes, Rosario o Córdoba.

El problema es que ese criterio económico no necesariamente contempla la realidad territorial.

Desigualdad federal

El tema ya escaló al Poder Legislativo. Un proyecto de declaración presentado en el Senado expresa “preocupación y rechazo” por el cierre de las agencias regionales -incluida Posadas- considerando que la medida “afecta gravemente las transacciones financieras y comerciales” al encarecer los costos operativos en las regiones.

Los fundamentos del proyecto profundizan esa crítica. Desde el punto de vista económico, advierten que la eliminación de estas sedes obligará a trasladar la logística de efectivo hacia otras provincias o directamente hacia Buenos Aires, lo que implica mayores costos transaccionales para bancos, empresas y comercios.

Pero el cuestionamiento va más allá. En el plano político, se señala que la medida vulnera el principio de igualdad federal al reducir capacidades operativas en el interior, mientras se concentran decisiones y recursos en menos puntos del país.

Y en el plano social, el documento pone el foco en un aspecto que el Banco Central relativiza: la persistencia del uso del efectivo. Según el proyecto, existe un “desconocimiento de los usos y costumbres” de amplios sectores de la población, especialmente adultos mayores y regiones con limitaciones tecnológicas, donde los medios digitales aún no reemplazan plenamente al dinero físico.

El caso de Posadas expone con claridad esa tensión. La capital misionera no solo es un centro administrativo, sino un nodo clave en la frontera con Paraguay, con una dinámica económica donde el efectivo sigue jugando un rol central.

Eliminar la regional implica que la provisión y manejo de billetes dependerá de otras plazas, principalmente Corrientes. Esto no solo agrega distancia geográfica, sino también complejidad logística en una provincia con fuerte circulación comercial transfronteriza y agrega un riesgo activo para la seguridad del transporte.

Cuestión de costos

En ese contexto, la pregunta es si el ahorro operativo que busca el Banco Central no termina trasladándose como costo al sector privado y a la economía regional.

El Banco Central sostiene que la decisión responde a una modernización inevitable del sistema de pagos: la digitalización avanza y el efectivo pierde peso relativo.

Pero también es cierto que ese proceso no es uniforme. Y que las decisiones de infraestructura financiera no son neutras: definen qué territorios ganan centralidad y cuáles la pierden.

El cierre de la regional Posadas sintetiza esa discusión. Desde la lógica del ajuste, es una medida de eficiencia. Desde la perspectiva del interior, es un nuevo paso en el repliegue del Estado nacional.

Otras regionales

La decisión del Banco Central de la República Argentina de avanzar con el cierre de agencias en el interior del país encendió señales de alerta en Misiones, donde quedaría sin funcionamiento el Tesoro regional que opera en Posadas.

La medida forma parte de un recorte más amplio que también alcanza a otras ciudades como Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia, Formosa, La Rioja, Paraná, Río Cuarto, Río Gallegos, Río Grande, Salta, San Juan y Santa Rosa, lo que implica una fuerte reducción de la presencia territorial del organismo.

Desde el gremio bancario advirtieron por el impacto que la medida podría tener en el manejo cotidiano del efectivo y en la operatoria de las entidades financieras.

El secretario general de La Bancaria en Misiones José Luis Ruiz Moreno, explicó en diálogo con el diario Primera Edición de Posadas que la dependencia cumple un rol clave dentro del sistema. Según detalló, allí se concentra el excedente de dinero de los bancos y se regula la disponibilidad de efectivo en la plaza local.

“Todos los bancos que tienen exceso en su bóveda lo llevan a ese Tesoro regional”, señaló, al tiempo que remarcó que se trata de un mecanismo obligatorio que permite ordenar el flujo de dinero.

El dirigente describió que este espacio también resulta fundamental en situaciones de urgencia. “Cuando un banco necesita efectivo, recurre a esa agencia y en pocos minutos lo tiene disponible”, afirmó, al explicar la dinámica que hoy permite garantizar rapidez en la provisión de billetes para cajeros automáticos y operaciones diarias.

En ese contexto, Ruiz Moreno cuestionó la falta de fundamentos detrás de la medida.

“No hay explicación de por qué lo hacen ni qué gasto van a reducir”, sostuvo, y agregó que el funcionamiento de la sede no representa un costo significativo para el organismo, ya que gran parte de la infraestructura y los servicios son cubiertos por la entidad financiera donde opera.

Problemas con el efectivo

El cierre implicaría que todo el movimiento de efectivo de la provincia pase a depender de otra jurisdicción, con Corrientes como punto de referencia. Para el gremio, esto no solo podría encarecer la logística, sino también generar demoras en situaciones que hoy se resuelven de manera inmediata. “Si hay un pago urgente o falta dinero, habrá que trasladarlo desde otra ciudad, con costos que alguien va a tener que asumir”, advirtió.

Además, la medida alcanza de manera directa a los trabajadores del sector. En Posadas son cuatro los empleados vinculados a esta estructura, quienes podrían ser trasladados o reubicados, en un contexto de incertidumbre laboral.

El planteo se da en un escenario más amplio de reconfiguración del sistema bancario, atravesado por la digitalización y la reducción de estructuras físicas. Sin embargo, desde el sector advierten que estas decisiones no contemplan las particularidades del interior y pueden derivar en dificultades operativas a mediano plazo.

Mientras tanto, el gremio anticipó que continuará con gestiones a nivel nacional para intentar revertir la medida o, al menos, obtener precisiones sobre su implementación.