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Sergio Rotondo: "El litio fue la puerta de entrada; el cobre mantiene la conversación, pero Argentina es un país polimetálico con potencial en toda la cadena"

El CEO de American Minerals e impulsor del proyecto Hualilán, participó de la convención minera PDAC en Canadá y hace un profundo análisis del escenario global de los minerales críticos, cómo le fue a la Argentina y cómo el mundo empezó a tomar en serio al país.

Sergio Rotondo es CEO & Founder de American Minerals y de Challenger Gold (ASX:CEL) y uno de los impulsores del proyecto aurífero Hualilán en San Juan a través de Golden Mining

Sergio Rotondo es CEO & Founder de American Minerals y de Challenger Gold (ASX:CEL) y uno de los impulsores del proyecto aurífero Hualilán en San Juan a través de Golden Mining

Sergio Rotondo, CEO & Founder de American Minerals y de Challenger Gold (ASX:CEL) y uno de los impulsores del proyecto aurífero Hualilán en San Juan a través de Golden Mining, es una voz más que autorizada en el mundo de la minería y que fue entrevistado por el sitio Minergy.ar. Tras participar en la mega convención minera PDAC de Toronto, en Canadá, analiza el escenario global de los minerales críticos, el litio, el cobre y las oportunidades que se abren para la Argentina en el nuevo mapa de la minería en un contexto geoplítico cambiante.

- ¿Cómo fue la presencia argentina en PDAC este año en comparación con ediciones anteriores?

- La más sólida que vi en más de 15 años asistiendo. Gobernadores, vicegobernadores, Secretaría de Minería, Agencia de Inversiones, todos con un mensaje coordinado. Por primera vez, el discurso de Nación y provincias fue coherente. No fue un stand con folletos: fue una operación diplomática minera seria, con Argentina Day propio y reuniones de alto nivel. El salto fue cualitativo, no solo cuantitativo.

- ¿Qué percepción tienen hoy los inversores internacionales sobre Argentina como destino minero?

- Pasó de "interesante pero riesgoso" a "necesito evaluar esto antes de que otro lo capture". La estabilización macro, el RIGI y el contexto geopolítico generaron esa transición. Argentina siempre tuvo la geología; lo que faltaba era un marco institucional que los mercados de capitales pudieran modelar. Ese puente se está construyendo. Pero percepción no es capital: los inversores ahora quieren ver ejecución concreta.

- ¿Se notó un cambio en el interés por el país tras los cambios políticos y económicos recientes?

- Total. Argentina pasó de la categoría "me encantaría, pero..." a "¿cómo entro?". El alineamiento entre política macroeconómica, marco regulatorio y voluntad provincial de asociarse creó una narrativa que los inversores internacionales reconocen como creíble. La victoria de medio término consolidó esa credibilidad. No es un ciclo político más, es un cambio de régimen económico que el mercado está tomando en serio.

- ¿Qué proyectos argentinos generaron más consultas o interés en Toronto?

- Los grandes proyectos de cobre dominaron las conversaciones, varios de ellos de escala global. Litio en producción o construcción bajo RIGI también tuvo tracción fuerte. Y Hualilán llamó la atención como caso de estudio: un proyecto llevado de abandono total a producción por un equipo argentino, sin precedente en la historia del país. En general, el interés fue más diversificado que en años anteriores, abarcando más minerales y más provincias.

Oro en Hualilán, San Juan
Exploración en la mina de oro de Hualilan, en San Juan

Exploración en la mina de oro de Hualilan, en San Juan

Litio, cobre y mucho más allá

-¿El litio sigue siendo el principal atractivo o empiezan a aparecer con más fuerza otros minerales argentinos como el cobre o el oro?

- El litio fue la puerta de entrada; el cobre es lo que mantiene la conversación ahora. Pero la realidad es más amplia: Argentina es un país polimetálico con potencial en toda la cadena, y el mercado lo está internalizando. La conversación maduró. Ya no se trata de un solo mineral, sino de la oferta geológica integral que el país puede poner a disposición.

-¿Qué minerales concentraron mayor interés este año en Toronto?

-Cobre, por electrificación e inteligencia artificial. Minerales estratégicos en general, impulsados por las políticas de seguridad de cadenas de suministro de Estados Unidos y Europa. Y oro, como siempre en contextos de incertidumbre. Lo más significativo: los inversores sofisticados ya no miran minerales individuales, miran portafolios diversificados y geográficamente seguros.

-¿Se percibe a Argentina en un futuro cercano compitiendo en igualdad de condiciones con países como Chile, Perú o Canadá?

-No en igualdad de condiciones: con ventajas que ellos no tienen, si ejecutamos bien. Chile y Perú tienen madurez institucional minera; Canadá tiene el ecosistema financiero. Argentina tiene lo que ninguno tiene: territorio de clase mundial subexplorado, en un momento donde el mundo necesita nuevas fuentes de minerales, siendo nación aliada de Estados Unidos. No hay que copiar modelos ajenos, hay que construir el propio.

- ¿Cómo está hoy el acceso al financiamiento para nuevos proyectos mineros?

- Disponible pero selectivo. El mercado premia proyectos con gobernanza, trazabilidad, respaldo gubernamental y alineación con prioridades estratégicas de los compradores finales. El RIGI le dio a Argentina un marco financieramente modelable. El capital está, pero no va a cualquier proyecto: va a los que están estructurados para satisfacer diligencia institucional.

- ¿Los fondos de inversión están priorizando proyectos en producción o siguen apostando a exploración?

- Los fondos tradicionales priorizan producción o near-production, por la previsibilidad de retorno. La exploración temprana sigue siendo el tramo más difícil de financiar. Dicho eso, hay un apetito creciente por proyectos que lleguen con información geológica de calidad y respaldo institucional, porque reducen el riesgo que históricamente frenaba al capital en esa etapa. La clave es cómo se presenta el proyecto, no solo en qué fase está.

RIGI, estabilidad económica y marcos regulatorios

- ¿Qué tan importante es la estabilidad regulatoria para que un proyecto minero consiga financiamiento internacional?

- Es el factor número uno. Punto. La mejor geología del mundo no se financia si el marco regulatorio es impredecible. Los inversores no piden perfección, piden previsibilidad a 10 o 20 años. El RIGI es un paso enorme. Pero la estabilidad real en Argentina se construye provincia por provincia, porque la minería es provincial. Los que entienden esa dinámica federal tienen ventaja sobre los que buscan soluciones desde Buenos Aires.

-¿Qué expectativas tienen los inversores respecto al desarrollo de nuevos proyectos de cobre en Argentina?

-Enormes y por primera vez justificadas. Argentina tiene un pipeline de proyectos de cobre de clase mundial y podría concentrar una porción muy significativa de la producción regional en las próximas décadas. Pero las expectativas vienen con condiciones: los inversores quieren ver ejecución, avance en permisos, infraestructura, y producción real. El entusiasmo sin ejecución tiene fecha de vencimiento.

- Si tuviera que mencionar tres condiciones clave para que Argentina capte más inversión minera, ¿cuáles serían?

-Estabilidad regulatoria duradera, no de un ciclo electoral sino de décadas. Infraestructura: energía, rutas, logística; no podés atraer miles de millones si no garantizás lo básico. Y alineamiento institucional entre Nación, provincias y organismos técnicos. Agrego una cuarta que nadie menciona: capacidad de ejecución local. No alcanza con atraer capital si no hay equipos en el terreno que sepan operar en el contexto argentino.

- ¿Las provincias mineras están alineadas con una estrategia nacional para desarrollar el sector?

- Más que nunca, pero con matices sanos. En PDAC se vio algo inédito: gobernadores y funcionarios nacionales presentando una narrativa coordinada. La minería en Argentina es provincial por constitución, y la competencia entre provincias por atraer inversión es positiva si se canaliza bien. Lo ideal es que Nación ponga el marco macro y las provincias compitan por ejecutar. Ese modelo ya se está armando.

- ¿La infraestructura -energía, rutas, logística- sigue siendo una de las principales limitaciones para el crecimiento minero?

- Sí, y el que diga lo contrario no conoce el terreno. La geología es espectacular, pero muchos depósitos están donde la infraestructura es limitada. Eso es un desafío, pero también una oportunidad: el desarrollo de infraestructura asociada a minería genera aliados políticos y capital social. El RIGI ayuda a destrabar inversión privada en infraestructura, pero se necesita inversión pública coordinada también.

Oro en Hualilán, San Juan
Mina de oro de Hualilán, en San Juan.

Mina de oro de Hualilán, en San Juan.

Argentina y su mirada estratégica

- ¿Argentina está frente a una oportunidad histórica con la transición energética o corre riesgo de perderla frente a otros países?

- Argentina tiene los minerales, la ubicación hemisférica, el alineamiento geopolítico y un gobierno que prioriza inversión. Las condiciones están dadas como pocas veces en la historia del país. Hay un contexto internacional favorable donde los países que ofrecen minerales trazables desde jurisdicciones aliadas tienen acceso a capital y contratos que antes no existían. La clave es sostener las condiciones que hacen atractivo al país y avanzar de manera consistente.

- ¿Qué debería aprender Argentina del modelo minero de países como Canadá o Australia?

-De Canadá: ecosistema financiero para exploración temprana y cultura de transparencia en disclosure. De Australia: velocidad de aprobación sin sacrificar estándares ambientales. Pero Argentina no tiene que copiar. Tiene ventajas propias que ninguno de esos países tiene, como su sistema federal y sus instituciones mineras provinciales. El desafío es construir sobre lo propio incorporando mejores prácticas internacionales.

- ¿Qué error estratégico no debería cometer Argentina en esta nueva etapa de la minería global?

-Tratar los minerales como commodities intercambiables en lugar de activos estratégicos que requieren cadenas de suministro diferenciadas. Si Argentina extrae y exporta materia prima al mejor postor sin agregar valor ni gobernanza, pierde la ventaja geopolítica que tiene hoy. El valor no está solo en sacar roca del suelo. Está en construir cadenas de suministro trazables y gobernadas que satisfagan compradores institucionales exigentes.

- ¿Cuáles fueron los temas dominantes en las conversaciones entre inversores y empresas: transición energética, minerales críticos, financiamiento o geopolítica?

-Los cuatro, pero la geopolítica fue el hilo conductor. La transición energética ya no es solo cambio climático, es seguridad nacional. El financiamiento ya no es solo retorno, es si tu cadena de suministro está en jurisdicción aliada o adversaria. Los minerales estratégicos pasaron de nicho técnico a centro del escenario global. PDAC 2026 fue la convención más geopolitizada que recuerdo.

Los minerales críticos, en el centro de la escena mundial

- ¿Se percibe un nuevo ciclo de inversión minera global o todavía hay cautela en el financiamiento de proyectos?

-Estamos al inicio de un super-ciclo, pero diferente a los anteriores. No es especulación de precios: es necesidad estratégica de defensa, transición energética e inteligencia artificial. Hay capital abundante para proyectos alineados con prioridades de seguridad nacional, y cautela para commodities sin diferenciación. Argentina está bien posicionada para capturar el primer tipo de capital, si estructura sus proyectos correctamente.

-¿Qué rol están jugando hoy los minerales críticos en la estrategia industrial de Estados Unidos, Europa y Asia?

-Son un pilar de seguridad nacional en las tres regiones. Estados Unidos declaró emergencia nacional en enero 2026, reconociendo que minar no alcanza si el procesamiento depende de un solo país. Europa avanzó con su Critical Raw Materials Act. Y del lado asiático, la concentración del procesamiento global se usa como palanca geopolítica. Eso crea una oportunidad directa para países del Hemisferio Occidental con recursos, alineamiento político y capacidad de ejecución.

-¿Cómo se posiciona América Latina dentro del nuevo mapa de minerales críticos?

-Es la reserva estratégica del Hemisferio Occidental, con múltiples minerales distribuidos en varias jurisdicciones. Pero ser rico en recursos no es ser competitivo en cadenas de suministro. El desafío es pasar de exportar materia prima a integrar cadenas de valor con gobernanza, trazabilidad y estándares que satisfagan compradores institucionales. La competencia regional tiene que ser "hacia arriba" en estándares, no "hacia abajo" en regulaciones.

- ¿La creciente tensión geopolítica entre Estados Unidos y China se refleja en el negocio minero?

- Completamente. La minería dejó de ser un negocio puramente económico para convertirse en instrumento de política exterior y seguridad nacional. La concentración del procesamiento global de minerales en un solo actor es una vulnerabilidad que Occidente ya no tolera. La respuesta ha sido agresiva: emergencia nacional, inversiones directas, coaliciones con aliados. Para países como Argentina, el mensaje es claro: si podés proveer minerales trazables desde una jurisdicción aliada, hay una demanda institucional esperando.

- ¿Se está configurando una especie de 'carrera global' por asegurar el suministro de minerales estratégicos?

- Ya no es una carrera, es una realidad geopolítica en curso. Estados Unidos arma coaliciones, anuncia stockpiles estratégicos y toma participación directa en empresas. Del otro lado, se controla procesamiento y se restringen exportaciones. No tiene precedente reciente. Argentina tiene una posición privilegiada en ese tablero: nación aliada, geología diversa, gobierno alineado con inversión occidental. Se trata de aprovechar esa posición con inteligencia y consistencia.