Pymes: la CNV limita el uso de cheques y complica el financiamiento
La caída de la recaudación impulsan al Gobierno a tomar medidas como la limitación del uso de cheques, que afectan el acceso al financiamiento de pymes.
Ya no se podrán utilizar cheques para operaciones en el Mercado de Valores
ShutterstockLa Comisión Nacional de Valores (CNV) estableció ahora que los agentes del mercado de capitales solamente podrán recibir y entregar fondos de clientes a través de transferencias. Esto implica, ni más ni menos, que no podrán usar más cheques o eCheq, según la nueva Resolución General 1166 del organismo. La novedad llega justo en momentos en que, precisamente, el financiamiento local no atraviesa por un vergel debido a la restricción monetaria y al elevado nivel de morosidad. Esto complica a las pymes que negociaban estos valores en el mercado bursátil, ya que la normativa les permitía utilizar el cheque como medio de pago a través de una ALyC (sociedad de Bolsa).
Cabe señalar que la RG 1139, publicada en el Boletín Oficial el 14 de mayo pasado, había habilitado el fondeo de comitentes con cheques endosados sin límites, mientras que apenas unos días más tarde la RG 1141 estableció un límite de dos operaciones diarias por cliente, pero sin límites a los endosos de los cheques electrónicos que ingresaban al circuito.
Ahora, la nueva medida llega en un contexto en el que viene cayendo con fuerza la recaudación del impuesto al cheque (-9,1% interanual en agosto y -11,3% en julio). Según las estadísticas del Banco Central (BCRA), en julio (último dato mensual disponible) se compensaron cheques (físicos + eCheq) por unos $28,1 billones, es decir, cerca de US$ 19.000 millones.
Vale recordar que el eCheq o cheque electrónico es un documento de pago digital con el mismo valor legal y funciones que un cheque tradicional de papel, pero que se emite, circula y cobra de forma 100% online. O sea, es un cheque librado por medios electrónicos que puede ser endosado, avalado, negociado, puesto en custodia, cedido y depositado en forma electrónica, y todos los bancos están obligados a recibirlos y permitir su depósito.
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Pero en la operatoria de eCheq se definieron tres roles: emisión, gestión y depósito. La emisión y el depósito son roles exclusivos de las entidades financieras, mientras que el rol de gestión puede ser brindado tanto por entidades financieras como por Infraestructuras de Mercado Financiero Sistémicamente Importantes, autorizadas a tales efectos por el BCRA.
“En el ámbito MiPyME, el eCheq cobra relevancia por ser una opción de financiamiento sencilla, ya que agiliza el procedimiento de transmisión, descuento y negociación de los cheques en papel”, señalaba el BCRA al promocionarlo meses atrás.
Sin embargo, esta especie de marcha atrás del Gobierno ahora interrumpe una operatoria que beneficiaba sobre todo a las Pymes que buscaban financiamiento, pero con la nueva normativa ya no podrán depositar estos instrumentos en sus cuentas bursátiles y así esquivar el pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios (del 0,6%).
Ocurre que, como el endoso estaba contemplado entre las operaciones exentas del impuesto, las empresas comenzaron a utilizar el eCheq para manejar los excedentes de las tesorerías. Así, con el fin de fondear sus cuentas en sociedades de Bolsa vía eCheq, luego colocaban los excedentes de pesos en instrumentos de muy corto plazo y posteriormente los retiraban mediante transferencia. La operatoria insumía unas 48 horas y así eludían el costo del impuesto al cheque.
De este modo, los fondos que antes permanecían dentro del sistema bancario podían entrar mediante eCheq al mercado de capitales y terminar estacionados en fondos money market o cauciones. El detonante fue un informe oficial que daba cuenta de que aumentaban los endosos y, encima, caía la recaudación del impuesto al cheque.
La RG 1166 de la CNV dispuso que la transferencia será la única modalidad habilitada para la recepción y entrega de fondos de y hacia los clientes, con el fin, según el organismo, de “asegurar la disponibilidad inmediata de los fondos, eliminar eventuales rechazos asociados al uso de cheques y, al mismo tiempo, fortalecer los mecanismos de control y prevención frente a posibles conductas disvaliosas”.
Medida recaudatoria
Para el mercado, queda claro que el leitmotiv no es la transparencia ni la trazabilidad de las operaciones, sino más bien el reflejo de la inquietud oficial por la merma de la recaudación tributaria y, en particular, por el llamado “impuesto al cheque”, que fuera creado transitoriamente allá por 2001 a manos de Domingo Cavallo.
La operatoria con eCheq había crecido significativamente, brindando otra opción para financiarse en el mercado local. Pero dicho éxito parece haber tenido un correlato no deseado por el Gobierno en términos de recaudación tributaria, lo que quizás no hubiera ocurrido si la actividad económica no se hubiera estancado a nivel general.
Por lo tanto, ahora las Pymes volverán a foja cero y tendrán que obligatoriamente volver a depositar los cheques en las cuentas bancarias, quedando así alcanzadas por el impuesto.
Entonces, para depositar fondos en una cuenta de una ALyC, las Pymes deberán transferir desde una cuenta bancaria propia, o de la que sean cotitulares, o bien desde un CVU asociado a su CUIT, porque ya no se aceptan cheques. Mientras que, para retirar fondos de una cuenta comitente, los pagos se realizarán exclusivamente por transferencia a una cuenta bancaria o CVU a nombre del cliente.
Bien vale aclarar que, según la lectura del mercado, la nueva normativa no implica que no se pueda operar con cheques de pago diferido como instrumento de inversión, sea comprándolos o negociándolos en el mercado, sino que lo que se elimina es únicamente su uso como medio para depositar o retirar fondos de la cuenta.
Para el Gobierno se trata de una incómoda reacción en medio de la gesta de la desregulación. Para el mercado se trata de una puja por quién se queda con este dinero, bancos vs. ALyC. Para las Pymes se trata del encarecimiento de un instrumento que era cotidiano en su giro comercial. Para los especialistas sigue sin discutirse lo importante: que el impuesto es distorsivo.
Claro que todo esto ocurre días antes de que desembarque una nueva misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que viene a revisar el cumplimiento de metas y la evolución del programa vigente, que tiene en el ancla fiscal uno de sus pilares.

