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PSJ da un paso técnico clave para el abastecimiento eléctrico en Uspallata

La compañía firmó un acuerdo con Distrocuyo para iniciar los estudios de ingeniería de una estación transformadora 220/33 kV y una línea de alta tensión.

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PSJ

A menos de una semana de la promulgación de la ley provincial que habilitó el avance del proyecto PSJ Cobre Mendocino hacia la etapa de factibilidad, la iniciativa dio un paso clave en uno de los ejes más sensibles para cualquier desarrollo minero en alta montaña: el abastecimiento energético.

Este miércoles, PSJ y la empresa transportista Distrocuyo firmaron un acuerdo para iniciar los estudios de ingeniería de una nueva infraestructura eléctrica que permitirá garantizar el suministro al proyecto y, al mismo tiempo, fortalecer el sistema eléctrico del centro de la provincia.

El convenio contempla la construcción de la Estación Transformadora San Jorge 220/33 kV y una Línea de Alta Tensión de 220 kV que la vinculará con la Estación Transformadora Mendoza Norte, integrándose al anillo eléctrico central mendocino. Se trata de una obra estructural que no solo resulta clave para el desarrollo del proyecto cuprífero, sino que también mejora la calidad, estabilidad y capacidad del servicio eléctrico en Uspallata y su área de influencia.

Desde el punto de vista técnico, el acuerdo marca el inicio de los estudios básicos de ingeniería, paso previo al desarrollo de la ingeniería de detalle necesaria para completar todos los requisitos técnicos, ambientales y regulatorios que exige una obra de este tipo. Según explicó el CEO y presidente de PSJ, Fabián Gregorio, la firma del convenio apunta precisamente a ordenar ese proceso desde etapas tempranas.

“Hoy celebramos un convenio que nos permite poner en marcha los estudios básicos de ingeniería para, posteriormente, avanzar en mayor nivel de detalle y concluir con todos los aspectos técnicos y ambientales necesarios para la construcción de una línea de alta tensión que va a dar suministro eléctrico a la futura planta concentradora de cobre”, señaló.

Mejoras energéticas para alta montaña

La infraestructura proyectada responde a estándares propios de proyectos de minería de primera categoría y en altura, donde el acceso a energía confiable, estable y con capacidad suficiente no es un complemento, sino una condición habilitante. En ese sentido, la planificación anticipada del abastecimiento eléctrico aparece como uno de los hitos que permiten acelerar los procesos constructivos y reducir incertidumbres en etapas posteriores del proyecto.

Además de su impacto directo sobre PSJ, la obra tendrá externalidades positivas para el sistema energético regional. “Es una línea histórica para la alta montaña, que no solamente va a beneficiar a nuestro proyecto, sino que va a mejorar, estabilizar y dotar de capacidad al sistema eléctrico de Uspallata”, remarcó Gregorio, al tiempo que subrayó la complejidad técnica de una obra que combina desafíos de ingeniería eléctrica y civil en un entorno geográfico exigente.

Desde Distrocuyo destacaron que la nueva línea permitirá, además, mejorar la eficiencia del sistema en términos de costos y reducir emisiones de CO, al optimizar el acceso a energía eléctrica en reemplazo de soluciones más intensivas en combustibles fósiles.

Mano de obra y capacitación

Un punto relevante del acuerdo es su dimensión territorial y social. La obra demandará mano de obra local y regional: más de 250 trabajadores mendocinos estarán involucrados en las distintas etapas de construcción y montaje. En paralelo, el convenio establece la articulación entre PSJ y Distrocuyo para impulsar acciones de desarrollo local, priorizando la compra de bienes y servicios en la zona y el acompañamiento a programas de formación y capacitación técnica.

Se prevé la participación de Distrocuyo en instancias de capacitación técnica impulsadas por el proyecto, así como la integración de proveedores locales, entre ellos emprendimientos productivos de Uspallata, como parte de una estrategia que busca que los beneficios del desarrollo trasciendan el ciclo de vida del proyecto minero.

Desde una mirada más amplia, la firma del acuerdo eléctrico a días de la promulgación de la ley que destrabó el avance institucional de PSJ refuerza una señal clave: el proyecto comenzó a transitar una etapa donde las definiciones regulatorias se traducen rápidamente en decisiones técnicas y de inversión concreta.

En una provincia donde durante décadas no se realizaron obras de infraestructura de esta magnitud en la alta montaña, el desarrollo de un sistema eléctrico de estas características aparece como una oportunidad inédita para mejorar condiciones estructurales en un territorio históricamente postergado.

La obra eléctrica se suma así a una serie de hitos que buscan consolidar al proyecto como el primero de cobre en entrar en etapa de desarrollo en Argentina, bajo criterios de previsibilidad técnica, cumplimiento normativo y articulación con la comunidad local.