Plazos fijos en dólares: Banco Nación una alternativa simple para quienes quieran invertir fácilmente
El Banco Nación ofrece plazos fijos en dólares pensados para quienes buscan cuidar sus ahorros sin complicarse, con opciones desde montos bajos.
El dólar sigue estable pese al cambio importante que supone el nuevo blanqueo del Gobierno. Foto: Walter Moreno/Mdz
Foto: Walter Moreno/MdzSi sos de los que guarda los dólares “por las dudas” en casa, quizás esta opción te interese. El Banco Nación lanzó una propuesta pensada para quienes no quieren ver cómo su plata pierde valor con el paso del tiempo, pero tampoco están dispuestos a arriesgarla en inversiones complicadas.
Se trata de plazos fijos en dólares, accesibles, fáciles de armar y, sobre todo, seguros.
No hace falta tener una gran suma para empezar: con apenas 100 dólares ya se puede abrir uno. Y lo mejor es que no necesitás ir a una sucursal, ni pedir ayuda a un asesor, ni entender de finanzas. Se puede hacer todo online, en pocos pasos, desde la web oficial del banco. Para mucha gente, esta comodidad es clave.
La lógica es simple: dejás tus dólares quietos durante un plazo que vos elegís (puede ser un mes, dos, seis o hasta un año), y cuando termina ese período, además de recuperar el monto original, te llevás una ganancia. No es una fortuna, claro, pero es más de lo que tendrías si los dejás escondidos en un cajón o bajo el colchón.
¿Cuánto se gana y en qué plazos?
Las tasas que ofrece el Banco Nación varían según el tiempo que elijas dejar tu dinero. Por ejemplo, si hacés un plazo fijo a 30 días, podés obtener una Tasa Nominal Anual (TNA) del 2,5%, y si lo extendés a 365 días, la tasa sube hasta el 5%. También hay opciones intermedias, como 90 o 180 días. Como suele pasar, cuanto más tiempo, mejor el rendimiento.
Otra cosa a tener en cuenta es que las tasas dependen también del canal por el cual se realiza la operación. Si lo hacés desde la página del banco o desde la app, las condiciones suelen ser un poco más convenientes que si vas en persona a una sucursal. Para personas físicas que operan online, el banco reservó las mejores tasas.
Hay una condición clave: durante el plazo que elijas no podés retirar los dólares. Es decir, no es como una caja de ahorro donde entrás y sacás cuando querés. Una vez que hacés el plazo fijo, ese dinero queda inmovilizado hasta que vence. Por eso, conviene pensar bien cuál es el plazo que más se ajusta a tus necesidades.
¿Y cómo se hace? Así de fácil el plazo fijo en dólares
El proceso es bastante intuitivo. Primero ingresás al sitio del Banco Nación (bna.com.ar), buscás la opción de Plazo Fijo en dólares y seleccionás cuánto querés invertir y por cuánto tiempo. Tenés que tener ese monto disponible en tu cuenta en dólares. Confirmás la operación y listo. También podés usar el simulador online que tiene el banco para ver de antemano cuánto vas a ganar.
El mínimo es de U$S100, así que no necesitás una fortuna para arrancar. De hecho, esa es una de las claves por las que esta opción viene ganando interés: está pensada para el pequeño ahorrista, para el que tiene algunos billetes guardados y quiere dormir más tranquilo sabiendo que su plata, al menos, está generando algo.
En un país donde el dólar siempre fue una especie de salvavidas, esta alternativa suma un punto más: no solo te protege frente a la devaluación, sino que encima te da una rentabilidad, aunque sea modesta.
Una herramienta para cuidar lo que cuesta ganar
No es una inversión especulativa ni una jugada financiera. Es, simplemente, una forma de mantener a salvo tus ahorros. En estos tiempos, eso ya es bastante. Y al tratarse de una propuesta del Banco Nación, el respaldo institucional y la seriedad del producto están garantizados.
Además, al ser una inversión en moneda extranjera, te da la tranquilidad de que tu capital no se va a devaluar con la inflación local. Eso es algo que muchas personas priorizan al momento de decidir qué hacer con su dinero.
Cada vez más gente se anima a esta modalidad. Porque no requiere conocimientos técnicos, no hay riesgos de perder lo invertido y, encima, se puede hacer desde cualquier lado. Solo necesitás una conexión a internet y una cuenta en el banco.
Y así, sin moverte de casa, tus dólares pueden empezar a trabajar para vos. Porque tenerlos guardados ya no alcanza.