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Mientras el combustible sigue subiendo en el norte del país, las ventas se derrumban

Las provincias del Noa, Nea y Centro-Este tienen el precio del combustible más alto del país.

Estaciones de servicio deberán informar si aplican tasas municipales en sus precios. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Alf Ponce Mercado / MDZ

La provincia de La Rioja lidera el ranking de las provincias con el combustible más caro. El litro de nafta súper promedio allí se ubica en $1.750, luego están Corrientes con $1.70, Misiones con $1.640, Santa Fe con un valor de $1.369, Salta con $1.350 y Formosa con $1.349 por litro. Estos importes son referenciales de estaciones de servicio YPF. En las privadas el precio se incrementa al igual que en la denominadas de bandera blanca.

Según un informe del Instituto de Economía (Ineco), de la Universidad Argentina de la Empresa (Uade), las ventas en esas mismas provincias cayeron aproximadamente un 20%, cuando la media en el resto del país se ubica en torno al 10%. Un dato central en esta ecuación es que los valores en Brasil y Paraguay están por debajo de los nacionales.

En el caso específico de Misiones presenta una caída de ventas de combustible, tanto en nafta como en gasoil. Ubicándose además en el tercer lugar de las provincias con el precio más alto del producto en todo el país. En tanto que las provincias con precios más bajos en el valor del combustible son Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Rio Negro, La Pampa y Neuquén.

La información fue ratificada por el empresario Faruk Jalaf, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio del Noreste (Cesane) al diario El Territorio de Posadas.

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Una diferencia del 36%

La diferencia de precios entre los extremos es del 36 %, lo que revela la fuerte dispersión en los precios de los combustibles en la Argentina. Misiones, no solo está entre las provincias más caras en combustible del país, sino que, además, tal como lo plantea Jalaf, “al carecer Misiones de beneficios como el gas natural tiene una alta dependencia para mover vehículos o industrias”.

El empresario recordó que “estas diferencias de precios fue uno de los principales reclamos planteados por la Cesane durante el año, junto al gobierno de la provincia, al Gobierno Nacional”. Por ello planteó que, ante la falta de gas natural, Misiones debería tener un costo menor del precio de los combustibles. Sin embargo, ocurre lo contrario.

Para Ineco las diferencias entre provincias responden a una combinación de factores, como una estructura impositiva local, costos operativos y distancia a los centros de distribución. De esta manera, la Patagonia concentra los precios más bajos, seguida por el noreste, mientras que el centro y norte del país exhiben los valores más altos.

“A nivel territorial se evidencian diferencias significativas entre provincias. Estas diferencias se explican principalmente por las variaciones impositivas, los costos operativos y los factores logísticos. La brecha de hasta 36 % entre los precios extremos sugiere que la localización geográfica continúa siendo un determinante relevante del acceso a los combustibles. A su vez, se evidencian diferencias en los niveles de precios, en donde las estaciones de servicio ubicadas en las zonas de tránsito exhiben mayores precios respecto de las ubicadas en regiones urbanas o de destino”, señala el informe.

Impuestos

El alto costo del combustible en Misiones impide al sector ser competitivo, no solo ante otras provincias, sino ante los países vecinos, Brasil y Paraguay”. Jalaf plantea que el precio es más caro en la Argentina por tener más cargas impositivas, que suman en total cuatro. Son el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), además de Ingresos Brutos. De esta manera el precio del combustible resulta es más caro que en Brasil y aun superior a Paraguay.

De acuerdo al Instituto de Economía, actualmente se necesitan $ 99.407 para llenar el tanque de nafta de un vehículo promedio en Argentina. Este importe representa el 5% de la remuneración bruta del sector privado.

“Durante los últimos ocho años, el valor promedio, para llenar un tanque de nafta, fue de $113.568. Tanto el valor máximo como el mínimo corresponden a la gestión de Javier Milei. El máximo se dio al inicio de su mandato con un valor de $204.168; el mínimo de $88.005 en mayo del 2025. Durante la actual administración el costo, promedio para llenar un tanque de nafta, resulta de $112.974. Esto es 7,8 % más accesible que durante la gestión de Alberto Fernández, que tuvo un costo promedio de $122.521”.

“La comparación con la gestión de Mauricio Macri no es posible dada la falta de información fiable anterior al 2017. En términos generales, el costo real de llenar un tanque de nafta se encuentra en el valor más bajo de los últimos ocho años, lo que representa una erogación de $99.407, necesaria para llenar un tanque de nafta de un vehículo promedio en Argentina”, resalta el informe.

En Misiones, el precio del combustible en 2025 subió considerablemente, con aumentos acumulados de más del 40% a fin de año, superando la inflación y ajustándose varias veces, llevando la nafta súper, de acuerdo a las estaciones de servicios, a superar los $1.700 y las Premium los $2.000, impulsados por la devaluación y actualización de impuestos.

Los incrementos fueron frecuentes, con subas importantes en enero, y ajustes mensuales o semanales, haciendo que la Súper pase de alrededor de $1.200 a más de $1.700 para diciembre. Como dato comparativo, a comienzos del año, la nafta Súper estaba alrededor de los $1.200. A partir de agosto, YPF implementó una segmentación de precios por zona y demanda, haciendo que las variaciones fueran diarias.

“El costo de llenar un tanque de nafta se encuentra en el nivel más bajo dentro de los últimos nueve años. Esto se debe a que los ajustes nominales en el precio de los combustibles se fueron rezagando respecto del IPC-vivienda, consiguiendo así una mejora en términos relativos sobre el resto de los bienes y servicios del rubro. La mejora en el precio real de los combustibles no se traduce, al menos en su totalidad, en mejora en términos salariales. Esto se debe a que la evolución de los salarios estuvo por debajo de los incrementos en los precios del consumo de las viviendas, entre ellos el combustible. Aun así, el peso del costo del combustible sobre la remuneración se ubicó en 2025 por debajo del promedio histórico y fue inferior al observado durante la administración previa”, señala el informe de Ineco.