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Menos recursos y más tensión: con la coparticipación en caída, el Gobierno y las provincias buscan una salida

Con ingresos en retroceso, el Gobierno y las provincias buscan ordenar deudas cruzadas mediante el REOR, en un contexto de recaudación con bajo margen de crecimiento.


La dinámica de la coparticipación a provincias y CABA desde una perspectiva anual: en los últimos 12 meses acumulados, la variación porcentual real interanual de las transferencias nacionales totales habría sido negativa del 3,2%. La conclusión pertenece al último informe preparado por el economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) y muestra el deterioro en la relación fiscal entre la Nación y las provincias.

Bajo esta realidad es que las partes, más la Ciudad de Buenos Aires, buscan ponerse de acuerdo en la instrumentación final del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR). Es un mecanismo creado por el Decreto 969/2024 para que la Nación, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires puedan compensar, conciliar o cancelar deudas entre sí, reduciendo litigios y ordenando las cuentas públicas.

El esquema fue creado este ejercicio, cuando desde el Gobierno nacional se ampliaron los plazos y procedimientos mediante el Decreto 171/2026, extendiendo la adhesión y la presentación de documentación hasta el 31 de diciembre de 2027. Por lo que se sabe, la Ciudad de Buenos Aires está a punto de adherir, con lo que el REOR tendrá un volumen suficiente como para institucionalizarse. La idea de la Nación y los territorios que adhieran es que se puedan extinguir, total o parcialmente, deudas cruzadas entre el Ejecutivo nacional, las provincias y la Ciudad; facilitar el saneamiento de cuentas públicas; reducir litigios mediante acuerdos de compensación, conciliación o transacción, y formalizar acuerdos bilaterales entre Nación y cada jurisdicción.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, se espera la próxima adhesión y, al hacerlo, se sentará con el Gobierno nacional a dirimir cuestiones como deudas impositivas cruzadas, deudas por el servicio de Justicia ya transferido y deudas por convenios de obras, entre otras. Este ingreso no elimina la deuda que la Nación tiene con la Ciudad por coparticipación, ni los US$6.000 millones que el Estado nacional le debe a CABA desde septiembre de 2020, cuando Alberto Fernández le quitó el 2,1% en plena pandemia, ni tampoco los más de 700.000 millones de pesos que actualmente le debe el Gobierno de Javier Milei desde julio del año pasado hasta hoy. Esa deuda por coparticipación no puede formar parte del REOR porque, para eso, sería necesario que la Ciudad desista del juicio de fondo que aún sigue abierto en la Corte Suprema. Y, por lo que se sabe, y pese a que se dice que hay buena voluntad entre las partes, la administración de Jorge Macri no va a renunciar a ese reclamo judicial.

Buenos Aires sería el territorio 19 en adherirse, luego de Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Obviamente, el actor más importante que restaría por sumarse sería Buenos Aires, algo políticamente muy lejano.

La idea del avance del REOR es poder normalizar la relación fiscal entre la Nación, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, en un marco de deterioro en la relación fiscal. Según el informe de Argañaraz, la recaudación de IVA y de Ganancias explica el 52% de la recaudación tributaria nacional y el 94% de la recaudación coparticipable. Es decir que son claves para el financiamiento tanto del Gobierno nacional como de los gobiernos provinciales.

Dada la recaudación real obtenida hasta marzo, resulta importante cuantificar lo que debería suceder con la recaudación del período abril-diciembre de 2026 para dos escenarios alternativos.

El primero consiste en cuantificar lo que debería suceder en estos 9 meses para que ambas recaudaciones terminen el año 2026 en igual nivel real que en 2025. Es decir, que se mantenga el financiamiento del año pasado. En este caso, se obtiene que la recaudación de IVA debería crecer un 3,4% real en los 9 meses y la del Impuesto a las Ganancias un 1,1%, quedando la conjunta con una suba necesaria del 2,5%. En lo que respecta a IVA, este desafío luce muy exigente, mientras que en Ganancias parece algo posible.

El segundo escenario cuantifica lo que debería pasar para que ambas recaudaciones anuales suban en términos reales en la magnitud establecida por la ley de presupuesto para 2026. Esto implica un aumento real del 4% de la recaudación de IVA y del 9,5% de la de Ganancias respecto de 2025. Dadas estas metas anuales y lo ya sucedido en el primer trimestre, se requiere que, en el período abril-diciembre, el IVA crezca en términos reales interanuales un 8,8%, Ganancias un 13,3% y la suma de ambos impuestos un 10,6%. Este objetivo ya no se va a cumplir, dado que no es factible que se den esas variaciones en lo que resta del año.

De este análisis surge que, en la actualidad, un escenario muy optimista para 2026 sería que la recaudación conjunta de IVA y de Ganancias crezca un 2% real, y un escenario optimista sería que la recaudación conjunta se mantenga en igual valor real que en 2025. Esto permite afirmar que toda provincia que aumente el gasto nominal por encima de la inflación esperada va a tener, con seguridad, un deterioro fiscal respecto a 2025, año en el que el gasto real provincial debe haber terminado con un aumento real superior al 5%.

Según el Iaraf, en los próximos meses habrá que analizar en detalle el comportamiento de la recaudación, siendo un mes clave mayo, cuando las empresas que cierran balance en diciembre deben abonar los saldos correspondientes al ejercicio 2025. Con esta información, se podrá precisar más el comportamiento posible de la coparticipación durante el segundo semestre de 2026. Para el informe, el endeudamiento, como el caso de los adelantos de la coparticipación, debe ser considerado en este contexto, no en uno con supuestos más optimistas de la recaudación de IVA y de Ganancias. Bajo esta realidad es en la que la Nación, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires buscan ponerse de acuerdo en la normalización del REOR.