Luis Caputo apura un nuevo REPO para reunir los dólares que faltan y afrontar el pago de deuda de enero
El ministro de Economía tiene cinco ruedas de operaciones para cerrar un nuevo acuerdo de financiamiento con bancos internacionales y cumplir con el vencimiento de US$4.300 millones por Bonares y Globales previsto para el 9 de enero.
El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Archivo MDZSólo cinco ruedas de operaciones son las que le quedan, desde este viernes, a Luis Caputo para presentar en sociedad (y concretar) el tercer REPO de su carrera como ministro de Economía de Javier Milei. En este caso, para conseguir entre 1.500 y 2.000 millones de dólares y cumplir con el pago de los US$4.300 millones que el país debe abonar el 9 de enero por los cupones de los Bonares y Globales emitidos en la reestructuración de deuda de 2020.
Ya no tiene el impedimento de la legalidad, a partir de que el Congreso Nacional le dio el permiso y aval legal para colocar deuda internacional voluntaria con el fin de cubrir los vencimientos del próximo año. Además, le otorgó flexibilidad para buscar la manera más sólida de hacerlo. A esto se suma que ya se encuentra dentro del ejercicio 2026, cuando la operación tiene todos los faroles de legalidad encendidos. Sólo resta conocer las características y el monto final para completar el pago de enero y, luego, esperar con cierta tranquilidad la estrategia para cumplir con el vencimiento del 9 de julio, por montos y operaciones similares.
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Por lo que se sabe, la operación más probable es aplicar los US$1.000 millones obtenidos la semana pasada a través del flamante Bono de la Nación Argentina (Bonar) como garantía de una nueva colocación de un Repurchase Agreement (REPO) con bancos internacionales, fundamentalmente norteamericanos, a los que se sumarían otros Bonares 2035 y 2038. Según trascendió, ya hay negociaciones con tres entidades internacionales y lo que se busca es reducir la tasa pagada en los anteriores movimientos de toma de deuda con garantía.
Cabe recordar que el REPO de enero pasado fue por unos US$1.000 millones y se cerró con un interés de 8,8 %, mientras que en junio se realizó una operación similar por unos US$2.000 millones, con una tasa de 8,25 %. La intención de Luis Caputo y su equipo es mejorar esa performance, ya que se considera que la situación financiera y fiscal del país es mejor hoy que a comienzos y a mitad del ejercicio pasado. Además, según se especula en el mercado, el ministro de Economía tendría hoy mayor oferta de colocación que durante 2025. Al menos eso fue lo que sugirió el propio Javier Milei, quien la semana pasada adelantó que hay hasta US$7.000 millones dando vueltas por los mercados en oferta para la colocación del REPO de comienzos de 2026.
La intención general del Ministerio es realizar una operación fugaz y concretarla antes de que transcurra el martes o el miércoles de la semana próxima, para que el día 9 todos los bonistas tengan su dinero acreditado en cuenta. Posiblemente, el dinero que se consiga con el REPO de enero de 2026 vaya directamente a las cajas de particulares, bancos, fondos de inversión y al propio Estado argentino, ya que el tiempo apremia.
Se espera la transferencia del dinero que ya consiguió el Palacio de Hacienda para cumplir con el compromiso: los US$1.000 millones del Bonar, unos US$800 millones por las licitaciones de cinco represas patagónicas, cerca de US$700 millones por compras de divisas de cierre de año y otros US$500 millones disponibles desde comienzos de diciembre. Aun así, faltarían obtener unos US$2.000 millones para cerrar la cuenta y poder acercarse al monto final del pago del próximo año, que debería completarse con la operación REPO a ejecutar en estas horas.
Luego vendrá la estrategia a aplicar para el 9 de julio, cuando se deban liquidar otros US$4.200 millones correspondientes al segundo vencimiento anual de los Bonares y Globales. Más adelante habrá una réplica de este esquema en 2027. En total, aproximadamente, Luis Caputo deberá afrontar pagos por unos US$18.000 millones en estos compromisos. En ese marco, el Gobierno deberá conseguir, al menos, unos US$17.000 millones en dos años.
La intención del Ministerio de Economía es volver en 2026 al mercado voluntario de deuda, pero sólo cuando se perfore la frontera del riesgo país de los 600 puntos básicos y, en lo posible, se llegue a niveles por debajo de los 400 puntos.
La estrategia original de Luis Caputo, diseñada junto a JP Morgan, sufrió en realidad un impasse técnico por los tiempos de elaboración de las garantías del Tesoro de los Estados Unidos, algo para lo que ahora hay más margen, ya que se abre una ventana en el cronograma que va del 10 de enero al 9 de julio de 2027. En ese lapso se intentará reflotar el acuerdo con los bancos internacionales, sobre la base del buen cumplimiento argentino al haber cancelado la deuda del primer mes de 2026, sumado a la posibilidad de instrumentar —ahora sí— un programa de pagos con el aval del Tesoro de EE.UU. Todo dependerá de la velocidad burocrática de Washington.
Para el primer semestre de 2026 también se espera un cambio radical en la política oficial: el abandono definitivo de la fallida estrategia de este año de no comprar dólares hasta que la divisa toque piso. Durante ese período, el Tesoro podría volver a sumar dólares a las reservas propias y luego enfrentar el vencimiento del 9 de julio por más de US$4.000 millones, sin recurrir aún a ayuda externa.
Si, de todos modos, se necesitara parte o la totalidad del dinero de Donald Trump durante 2026 para cumplir con el vencimiento de julio, el mecanismo tendría dos opciones: un simple swap de monedas —un recambio de pesos por dólares sin registro en la cuenta de pasivos monetarios— o una recompra de bonos en poder del Estado nacional a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.

