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Las pymes enfrentan sobrecostos y lentitud para realizar transferencias internacionales

Un informe de Mastercard demuestra que las pymes pagan hasta un 30% más y enfrentan trabas burocráticas mayores a la hora de realizar transferencias y pagos transfronterizos

crece la inversión interna

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Archivo MDZ

En un sistema de pagos y transferencias internacionales diseñado para grandes empresas, las pymes enfrentan sobrecostos y trabas burocráticas para avanzar en el comercio internacional y operar con socios, clientes y proveedores transfronterizos.

Un informe realizado por Mastercard, en colaboración con Payments and Commerce Market Intelligence (PCMI) y K2, muestra cómo las pequeñas y medianas empresas de los países de América latina, aunque estén preparadas para expandirse más allá de sus fronteras, deben afrontar costos desproporcionados, demoras y falta de visibilidad en los pagos internacionales y revelan la necesidad de un rediseño estructural para impulsar la inclusión y la competitividad global.

El estudio marca que tres de cada cinco pymes en la región ya trabajan con proveedores internacionales y que el 75 % planea ampliar sus alianzas globales, pero que enfrentan comisiones elevadas, conversiones poco competitivas y demoras significativas.

Son las empresas más grandes, que pueden contratar empresas especializadas y manejan grandes volúmenes de dinero en circulación quienes pueden minimizar costos y mejorar el flujo del dinero.

pagos internacionales

Principales trabas para pagos internacionales

Costos prohibitivos: se impone una carga financiera a las transacciones de bajo importe. Enviar US$ 250 pueden llegar a costar cerca del 23% en comisiones. Pero las comisiones disminuyen cuanto más elevado es el monto de la transacción y se reduce al 8,6% para transacciones de US$ 1000, al 3,3% para transacciones de US$ 10 000 y al 2,2% para transacciones de 100 000). Incluso a su nivel más bajo, el costo sigue siendo elevado.

Una comisión del 2,2% en una transacción de US$100 000 aún significa US$2200, una cantidad que representa una carga considerable para cualquier pyme.

Los bancos tradicionales corren el riesgo de alienar a estas empresas y de allanar el camino para que proveedores alternativos de servicios financieros se hagan cargo no sólo de los servicios básicos de remesas sino también de ofertas de mayor valor, como crédito y capital de trabajo.

A pesar de ello, los bancos aún conservan el 75 % de estos flujos, pero deben adaptarse para no perder terreno frente a nuevas soluciones tecnológicas.

Comisiones cambiarias ocultas y falta de transparencia: Aproximadamente el 90% de los pagos de pymes enviados en dólares se convierten unilateralmente a la moneda local al momento en que se reciben, a menudo sin el consentimiento del remitente, ni de los beneficiarios. Con frecuencia, esta conversión automática se realiza a tasas no competitivas y los bancos intermediarios calladamente ganan márgenes importantes.

Retrasos y fallas en las transacciones: La velocidad es un factor crucial para el comercio global. Si bien las transacciones en las que interviene Estados Unidos funcionan relativamente bien, el 40% de los pagos en los que no interviene este país presentan retrasos de más de cuatro días y casi el 20% tardan más de 10 días.

En Brasil, por ejemplo, el 80% de los pagos tardan más de 4 días, el 20% superan la marca de 10 días y un 11% de las transacciones fracasan por completo.

Propuesta

Mastercard desarrolló la solución Mastercard Move, el portafolio de capacidades de movimiento de dinero que busca eliminar las principales barreras que limitan el crecimiento transfronterizo de las pymes.

El objetivo es generar pagos más eficientes en costos, al reducir intermediarios y comisiones ocultas, lograr una transparencia total, con trazabilidad en tiempo real de costos y tiempos de entrega; liquidaciones más rápidas, incluso el mismo día o en tiempo real en más de 150 mercados; integración digital, que permite operar desde sistemas de facturación o apps móviles ya utilizadas por las pymes, y seguridad y cumplimiento automatizado, con tecnología avanzada y protocolos globales.

“Las pequeñas y medianas empresas son el motor silencioso de América Latina. Innovan, generan empleo y mantienen vivas nuestras economías. Para alcanzar su verdadero potencial, necesitan algo más que resiliencia: necesitan una infraestructura financiera que las acompañe en su camino global”, señala Walter Pimenta, vicepresidente ejecutivo de Nuevos Flujos de Pago de Mastercard para América Latina y el Caribe.

Desde la empresa plantean una alternativa sobre "cómo deberían funcionar los pagos internacionales para las pymes: de forma simple, segura y adaptada a sus realidades". "Con Mastercard Move ayudamos a los bancos a liderar esta transformación, brindándoles herramientas para ofrecer soluciones completas que impactan donde más importa: liquidez, agilidad y confianza. Las pymes de hoy son las multinacionales del mañana. Y juntos podemos construir la infraestructura que merecen”, agregó Pimenta.