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La triada actividad, salarios y empleo en jaque

Luces y sombras se ciernen sobre los principales indicadores de actividad económica, que muestran algunas señales de recuperación, pero muy focalizadas. ¿Qué deja el balance del 2025?

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La actividad, que estuvo planchada hasta noviembre (y con bajas los dos meses previos), sorprendió con un salto fuerte en diciembre del 1,8% mensual. El agro, la Intermediación financiera, y la minería explicaron 80% del crecimiento en el mes. La baja de subsidios explicó el resto.

De modo que el 2025 terminó cerrando con un crecimiento del 4,4% anual promedio, operando en niveles por encima de los de los últimos dos años. Pero no hay que soslayar que buena parte de este crecimiento estuvo explicado por el arrastre estadístico que dejó la recuperación en la segunda mitad de 2024 (3,6 puntos porcentuales medido a diciembre; que sin el motor de estos tres sectores a lo largo del año, el PBI habría crecido 3,4% anual (1 punto menos) poniendo en evidencia el grado de concentración del crecimiento; y que descontando, además, el aporte que implica en la medición del PBI la baja de subsidios, el PBI habría crecido sólo 2% anual. “Con todo, podemos decir que el PBI crece, pero la calidad del crecimiento y su amplitud siguen en discusión”, señalan desde la consultora LCG.

El dato de la actividad económica agregada de 2025 (4,4%, estimación oficial preliminar) implica el nivel más alto de producción de bienes y servicios desde 2004, superando los máximos previos de 2017 o 2022, aunque no así en términos per-cápita (respecto de 2017 el PBI per cápita es un 5,8% menor y 1,8% más bajo que el de 2022).

Entonces, en diciembre pasado la variación de la actividad fue 1,8% mensual (sin estacionalidad) y ello determinó un crecimiento del 0,7% del cuarto trimestre del año respecto del trimestre anterior y deja un arrastre estadístico de 0,8% para 2026. Monitoreando importantes caídas previas, desde el piso del nivel de actividad más reciente en abril 2024, la economía creció 10,3% acumulado a diciembre 2025, lo que se dio en un contexto de fuerte ajuste fiscal (mayormente en 2024 cuando la economía se contrajo 1,3%) y reacomodamiento de precios relativos, entre otros.

De esta manera el balance positivo de estos dos años en materia de actividad y ordenamiento macroeconómico no se reflejó homogéneamente a nivel sectorial y empleo. Por ejemplo, entre el cuarto trimestre de 2023 y el cuarto trimestre de 2025, la economía creció 4,9%, el empleo formal cayó 2,9% y la remuneración del sector privado formal aumentó 6,9% en términos reales (datos a setiembre 2025). De los sectores más representativos se destacan:

  • Construcción: es el sector que más empleo perdió, una caída de 14,7%, mientras que la actividad cayó 11,1% (alta elasticidad del empleo). Este sector representa el 4% del valor agregado bruto, pero genera relativamente más empleo, ocupando al 6% del total de puestos de trabajo formal del sector privado.
  • Intermediación financiera es de los sectores que más creció en actividad (+25,8%), pero con pérdida de 3% del empleo sectorial y aumento de 12,2% del salario real.
  • Agricultura y ganadería: con baja elasticidad del empleo, creció 24% (por una muy buena cosecha fina el año pasado), pero con aumento del empleo formal de 2,5%.
  • Comercio mayorista y minorista: representa el 18% del valor agregado bruto y emplea el 20% del trabajo formal. En el período creció 0,4% y prácticamente no generó nuevo empleo (0,7%),
  • Industria manufacturera: la actividad cayó 3,7% y perdió el 4,9% del empleo formal. Su relevancia no es menor porque junto con Comercio, es de los sectores que más valor agregado genera (16%) y emplea al 18% del empleo formal total.

Además, la destrucción de puestos de trabajo asalariado formal estuvo parcialmente compensada por el aumento de monotributistas del 6,4% (130.000 personas), los que, en general son ocupaciones de inferior calidad; y actualmente representan un 17% del total del empleo formal. También por las personas trabajando en el sector informal, que aumentaron más de 200.000 en el período, superando los 8 millones de personas.

Por otro lado, el salario real promedio formal aumentó 6,9% en el período, pero viene de un proceso de deterioro importante. Desde una perspectiva de más largo plazo, el actual es un 23% más bajo que el de hace 10 años y un 3% más bajo que el de hace 5 años, en la pandemia de 2020.

En síntesis, la economía creció en 2025 respecto del anterior y entre el cuarto trimestre 2023 y el cuarto trimestre 2025, pero con disparidad sectorial y con pérdida de empleo asalariado formal (pero con una tendencia de desaceleración según la evolución de mediciones de mayor frecuencia en los últimos tiempos), destaca la consultora Quantum. Y aunque la remuneración del sector privado formal aumentó 6,9% en términos reales en los dos últimos años, actualmente es un 23% menor a la de 10 años atrás. Además, la pérdida de empleo formal tuvo su contraparte en el aumento de monotributistas y empleos informales.